<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797</id><updated>2012-02-17T03:56:33.827+05:00</updated><title type='text'>Primavera en Baltistán</title><subtitle type='html'>Xabier Bañuelos, periodista especializado en viajes y temas sociales, acompaña al equipo de FBF</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>24</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-43822079682994776</id><published>2011-04-28T04:23:00.002+05:00</published><updated>2011-04-28T16:15:12.466+05:00</updated><title type='text'>Islamabad. Buscando desesperadamente un visado</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-J0EFxDUAjWg/TbipkYtcfVI/AAAAAAAAAF8/ahRVLJC2nVY/s1600/Islamabad+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-J0EFxDUAjWg/TbipkYtcfVI/AAAAAAAAAF8/ahRVLJC2nVY/s400/Islamabad+1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Islamabad, hemos regresado al calor, último día en Pakistán. Las montañas nevadas son aún un presente que no se nos despega de la piel, pero el trabajo que aguarda según lleguemos a Bilbao es de un futuro tan inmediato que ni hay ni va a haber apenas transición, tan sólo el fin de semana para descansar del largo viaje que nos espera. Y aquí, en la capital, aún hay asuntos que solucionar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El visado de Sarai sigue en el mismo punto en el que estaba en Gilgit y hay que conseguir la extensión ya que necesitamos que se quede para continuar el trabajo en género durante el próximo mes y medio. Parecía un mero trámite pero se ha complicado más de lo que pensábamos. Comenzamos a padecer la pesada burocracia, la lentitud y la ineficacia del rosario de oficinas y oficinas de los ministerios pakistaníes; Sarai y Txema de vía crucis, el resto a la espera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En Gilgit nos informaron de que la extensión de un visado para ONG se demoraba entre dos y cuatro semanas. También nos comentaron que todo visado tiene automáticamente una prórroga de quince días antes de que venza definitivamente y de que, en cualquier caso, si se acaba simplemente se aplica una multa por día de estancia “extra” en el país. Pero no nos dieron nada de esto por confirmado ni nos parece fiable y, si resulta que no es así, es un tiempo que no tenemos si pretendemos que Sarai se quede legal a todos los efectos, y es eso exactamente lo que queremos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Llamamos primero en busca de ayuda a la embajada española, con quién tenemos una buena relación. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Desafortunadamente, no pueden hacer nada por agilizar las gestiones. Por lo tanto, hay que acudir directamente a las instancias gubernamentales correspondientes en un peregrinaje entre funcionarios ridículamente numerosos, indolentes y ociosos con más ganas de seguir viendo la televisión que de atendernos. Eso se traduce en horas de espera sin apenas información, mucho menos explicaciones y, desde luego, sin ninguna solución. La respuesta siempre es la misma, dos a cuatro semanas, que se junta con nuestro más dulce recuerdo a quien en el consulado pakistaní en Madrid se confundió al poner 30 en lugar de 90 días en el dichoso visado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Por fin, Txema y Sarai acaban en el Ministerio del Interior, de quien dependen directamente las visas para ONG y, tras mucho porfiar, consiguen que les reciba el responsable directo del departamento correspondiente, y queda dicho así porque no me queda claro si es algún secretario o el mismo ministro. El caso es que, por lo que nos comentan la una y el otro, le sobra arrogancia y le falta cortesía. Pero les recibe y, al menos, tienen por fin una respuesta en la que poder fiar algo seguro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En primer lugar, aclara con total suficiencia que los días otorgados en el consulado pakistaní no fue ningún error, que todas las solicitudes de este tipo pasan por sus manos y que fue en su departamento donde se decidió no dar más tiempo; zanja el asunto sin más explicaciones, dejando cierto sentimiento de culpa por haber desconfiado de quien escribió 30 en Madrid. En segundo lugar les confirma que, efectivamente, el trámite de extensión dura entre dos y cuatro semanas, más cuatro que dos, y que no hay otro modo de hacerlo, así que a pasar por el aro; pero les confirma también, y esto es lo que nos hacía falta, que una vez solicitado y con independencia de lo que se demore o de que se conceda o no, mientras dura la tramitación la estancia en el país es legal. Así las cosas, les conmina a rellenar los papeles que hay que rellenar, a esperar y a dejar de molestar dejando claro quién manda aquí. Lo damos por bueno, por mayor que sea la altanería no creemos que semejante alto cargo nos vaya a engañar después de haberse tomado la molestia de recibirnos ni que haya ningún motivo para hacernos ninguna faena, así que a Sarai y a Txema primero y al resto después, nos llega la tranquilidad y damos por buenas las más de 8 horas de trajín y esperas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_Oq8YWsauTk/Tbipp4cdjkI/AAAAAAAAAGA/M6AWG9I6Cn8/s1600/Islamabad+2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="230" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-_Oq8YWsauTk/Tbipp4cdjkI/AAAAAAAAAGA/M6AWG9I6Cn8/s400/Islamabad+2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hoy ha sido día de “últimas”… Última degustación de la picantísima gastronomía punjabí y última visita a &lt;personname productid="la librería Saed Book" w:st="on"&gt;&lt;personname productid="la librería Saed" w:st="on"&gt;la librería Saed&lt;/personname&gt; Book&lt;/personname&gt; Bank, una de las mejores de Islamabad y la más grande de todo Pakistán. Fue aquí donde hicimos en su día acopio de mapas &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;y, en esta ocasión, adquiero un libro sobre &lt;personname productid="la cultura Gandhara" w:st="on"&gt;la cultura Gandhara&lt;/personname&gt; y Taxila. Último viaje a Rawalpindi para nuestra última visita a los bazares donde hacer las últimas compras, entre ellas, una batería nueva para el portátil que tantos dolores de cabeza nos ha dado la última semana pero que, a pesar de todo, ha hecho posible seguir escribiendo este blog cuando los demás ordenadores habían fallado. Últimas visitas a los amigos, últimos cortes de luz -siempre entre las 00:00 y la 01:00 en Islamabad- y última noche en Pakistán.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-43822079682994776?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/43822079682994776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/islamabad-buscando-desesperadamente-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/43822079682994776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/43822079682994776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/islamabad-buscando-desesperadamente-un.html' title='Islamabad. Buscando desesperadamente un visado'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-J0EFxDUAjWg/TbipkYtcfVI/AAAAAAAAAF8/ahRVLJC2nVY/s72-c/Islamabad+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-7327536887116570722</id><published>2011-04-27T00:53:00.002+05:00</published><updated>2011-04-27T04:04:16.422+05:00</updated><title type='text'>Karakorum Highway. De Chilás a Islamabad</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-TR2x7aKmJ7g/Tbcm49iyjKI/AAAAAAAAAFs/Qs2pfDOv_-o/s1600/KKH+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-TR2x7aKmJ7g/Tbcm49iyjKI/AAAAAAAAAFs/Qs2pfDOv_-o/s400/KKH+1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Nuestra travesía hoy por &lt;personname productid="la Karakorum Highway" w:st="on"&gt;la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Karakorum Highway&lt;/i&gt;&lt;/personname&gt; ha sido menos tempestuosa que la de ayer. No ha dejado de estar exenta de riesgo pero, al menos, no ha sido más que el inherente a su complicado trazado y a su mal estado. Ayer, con la mediación idiomática de nuestros compañeros de Machulu a través del teléfono, le pusimos claro a Khaled, nuestro conductor, que no estábamos dispuestos a jugarnos el tipo más allá de lo estrictamente imprescindible -que es mucho sin necesidad de andar tentando a la suerte-, por lo que o se relajaba y moderaba la velocidad o nos buscábamos a otro que nos llevara. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ha dado resultado. Hemos tenido algún susto, sobre todo en los últimos kilómetros, cerca ya de Islamabad, de noche y con una circulación infernal, cuando en un par de ocasiones hemos visto demasiado cerca el morro de algún camión que venía de frente, o casi nos hacemos emparedado en adelantamientos de a cuatro en línea. Pero por lo demás, más o menos bien. Khaled es un buen volantista y en varias ocasiones me ha indicado con una sonrisa el cuentakilómetros a 80 en alguna de las milagrosas rectas que de repente aparecen, haciéndome entender que de esa velocidad no iba a pasar. Y ha cumplido, depositándonos en el hotel 15 h después de nuestra salida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Aún yendo despacio y con toda la prudencia del mundo, circular por la KKH es peligroso. Con permiso de la pista que unos años atrás me tocó hacer en una ranchera subiendo las montañas de la selva ecuatoriana para llegar al pueblo de Nambija, creo que este es el recorrido por carretera más arriesgado que he hecho en mi vida. Y eso que únicamente puedo hablar de la parte meridional.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La KKH es una ciclópea obra de ingeniería que supone el desafío a una naturaleza sin ganas de ser domeñada que en cuanto puede reclama lo que le pertenece. Y ha sido así desde que se inició su construcción en 1966, un trabajo que duró 20 años y que se llevó por delante varios centenares de vidas entre los obreros y militares que participaron en su ejecución. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Los terremotos y desprendimientos, tan comunes en estas laderas, así como un clima de pronóstico variable, por decirlo suavemente, hacen que transitar la KKH sea totalmente impredecible. En invierno lo más probable es que esté cerrada o que se cierre con frecuencia. El resto del año, entre abril y octubre, es más fácil de tratar pero unas lluvias inesperadas, unas rocas enormes que ayer no estaban y hoy taponan el camino, un corrimiento que se ha llevado al fondo del barranco la mitad de la carretera… pueden dar al traste con la esperanza de poder continuar obligándote a permanecer bloqueado durante días hasta que alguien o algo haga expedito el camino. La carretera requiere de un mantenimiento permanente y muy caro sólo al alcance de países enriquecidos. Pakistán, obviamente, no lo es, por lo que el estado del firme es muy deficiente y no puede hacer frente a la gran cantidad de contingencias que se suceden y que transforman gran parte del trazado en una trocha para animales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Aún así, la circulación es constante, tanto de paisanos -que recorren el camino a pie con y sin sus rebaños o en coches en diferente grado de descomposición-, como de camiones que, por lo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;kitsch&lt;/i&gt; y rococó de su ornamentación, parece que van de fiesta en lugar de estar inmersos en un agotador camino con carga hasta las cartolas y aún más. Y es que no hay otra vía practicable que una las áreas del norte con el Punjab y con la capital, salvo una carretera de montaña que va desde Mansehra hasta Chilás por Naran y Besal pero que la nieve suele tener cerrada hasta&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;el verano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YMsKpz-4m9s/TbcnOYtfePI/AAAAAAAAAFw/rG-HgZDMX-g/s1600/Barranco.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-YMsKpz-4m9s/TbcnOYtfePI/AAAAAAAAAFw/rG-HgZDMX-g/s400/Barranco.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Lo que tampoco varía respecto a etapas anteriores es que la peculiaridad y la belleza del paisaje son igualmente soberbias. El camino discurre de nuevo arañando la montaña y siguiendo el curso del Indo, entre cañones inmensos y cumbres descomunales a escasos centímetros de un barranco que, en la mayor parte del recorrido, se hunde &lt;metricconverter productid="400 m" w:st="on"&gt;400 m&lt;/metricconverter&gt; debajo de nuestras ruedas. Apenas hay pequeños tramos donde dar respiro al vértigo, cuando el valle se abre y nos separa del río o cuando atravesamos alguna de las poblaciones que jalonan como un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;masbaha&lt;/i&gt;&lt;sup&gt;*1&lt;/sup&gt; el camino. El valle se abre y se cierra&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;a capricho de las curvas del río y de los pliegues en la piel de la montaña, la carretera no es más que una fina línea que se pierde y vuelve a aparecer entre arrugas de piedra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Las y los pobladores de estas verticalidades engañan una y otra vez a la geografía colgando sus viviendas como equilibristas del pragmatismo o aprovechando el más mínimo espacio horizontal; y si este espacio no existe, lo construyen, escalonando las laderas con ímprobo esfuerzo para aprovechar la tierra fértil capaz de hacer crecer el trigo. &lt;personname productid="Seguro que" w:st="on"&gt;Seguro que&lt;/personname&gt; si nos fijáramos bien, tras alguna curva, escondida entre nubes o balanceándose sobre la nada, seríamos capaces de adivinar alguna de las ciudades invisibles que Marco Polo describió al Gran Kan Kublai, y cuyo relato nos legó el autor de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Il visconte dimezzato&lt;/i&gt;&lt;sup&gt;*2&lt;/sup&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Descendemos con mucha lentitud, es mucha la distancia que hay que hacer para perder unos pocos metros de altitud, pero cada uno se nota en el entorno, que se vuelve cada vez más y más verde. Se ve ascender la primavera mientras nosotras y nosotros bajamos, una primavera aguerrida que regala vida y color, calor y cascadas que vierten sus aguas directamente sobre el techo de nuestra furgoneta antes de partir hacia el abismo, y que se rompen en arco iris justo frente a nuestro parabrisas. Es difícil establecer una clasificación pero es especialmente espectacular el tramo comprendido entre Dasu y Pattan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-xJ7L2M8K5d4/TbcnbnLLwaI/AAAAAAAAAF0/xEujpUaNvGc/s1600/Cascada.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-xJ7L2M8K5d4/TbcnbnLLwaI/AAAAAAAAAF0/xEujpUaNvGc/s400/Cascada.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Unos kilómetros al sur de &lt;personname productid="la populosa Besham" w:st="on"&gt;la populosa Besham&lt;/personname&gt;, donde paramos a comer, se encuentra el puente que une Dandai con Thakot. Es la última vez que cruzamos el Indo, al cual ya no volveremos a ver. A ambos lados del puente hemos de pasar sendos controles policiales, dos más entre los muchos que hemos sufrido a lo largo del recorrido y en los que hemos tenido que bajar y apuntar nuestros datos de pasaporte y visado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero ocurre algo inesperado. En Thakot nos preguntan a dónde vamos y nos retienen más tiempo de lo habitual mientras vemos que los policías conversan con cierto nerviosismo, entrando y saliendo de sus puestos como si tuvieran que tomar una decisión. No sabemos lo que ocurre aunque tampoco nos preocupa demasiado porque suponemos que será algún tipo de comprobación que les tarda en llegar. Finalmente, después de un rato, nos dan el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;ok&lt;/i&gt; y nos dejan marchar pero vemos que delante de nuestra furgoneta se coloca un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;pick-up&lt;/i&gt; con dos policías delante y otro, armado con un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;kalashnikov&lt;/i&gt;, en la parte de atrás. Que vaya delante un coche de policía no parece en principio nada extraño, salvo cuando transcurridos unos Km. se retira y otro le toma el relevo. Evidentemente, nos acompaña a nosotros, pero no sabemos la causa, si nos escolta o si nos conduce a algún lugar. El conductor tampoco sabe nada, pero la situación le parece de lo más divertida explicándolo con un simple &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;We are in Pakistan!&lt;/i&gt;&lt;sup&gt;*3&lt;/sup&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Un par de horas después, llegamos a Abbottabad, donde se produce un nuevo relevo. Pero en esta ocasión, la “escolta” se duplica. Delante marcha un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;pick-up&lt;/i&gt; con cinco agentes armados; detrás, otro vehículo con tres agentes armados y otro más, con casco de combate y una ametralladora pesada de gran calibre montada sobre un afuste. La cosa toma un cariz diferente, especialmente porque nos conducen con las sirenas y las luces encendidas y a más de &lt;metricconverter productid="100 Km" w:st="on"&gt;100 Km&lt;/metricconverter&gt;. por hora, obligando a apartarse a todo el mundo y reclamando prioridad de paso. No era desde luego la mejor manera de pasar desapercibidos. Para entonces teníamos claro de que se trataba de escolta pero no entendíamos el porqué. De hecho, llamamos a la embajada española en busca de información, para saber si había ocurrido algo, algún atentado, algún secuestro, que justificara semejante despliegue. En la embajada nos confirman que no, y que tampoco ellos saben la razón. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-mbp5h-GEFpg/TbcnixJOCEI/AAAAAAAAAF4/u2SwTUxAMAo/s1600/Escolta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-mbp5h-GEFpg/TbcnixJOCEI/AAAAAAAAAF4/u2SwTUxAMAo/s400/Escolta.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Media hora después de dejar Abbottabad, más o menos a la altura de Havelian, nos dejan ambos vehículos para volver nuevamente a una compañía más modesta, el coche delante con el policía armado y así, tras dos relevos, nos dicen adiós como comenzó todo, sin la más mínima explicación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Evidentemente, tres horas de escolta no nos dejan impávidos, así que seguimos dándole vueltas enfilados ya hacia Islamabad. Hasta que caemos en la cuenta de dónde se ha retirado el último de los vehículos, un poco más allá de Dehdar, es decir, justo en la frontera entre las provincias de Khyber Pakhtunkhwa (o North West Frontier&lt;sup&gt;*4&lt;/sup&gt;) y Punjab. Pasado Chilás, a la altura de Basari, la KKH se interna en Kohistán atravesándolo de norte a sur. Kohistán es la zona nororiental de la conflictiva provincia pastún de Khyber Pakhtunkhwa fronteriza con Afganistán en el noroeste y con las áreas tribales de administración federal. Más al sur, hemos también atravesado los distritos de Shangla, Mensehra y Abbottabad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Al conservadurismo religioso y a las normas tribales que rigen todavía hoy la vida pastún, se suma el recelo hacia las y los occidentales en algunas zonas, esporádicos asaltos nocturnos y, sobre todo, la actividad talibán derivada de la guerra en Afganistán. Los talibán, en su mayoría de etnia pastún, nunca han tenido ni dificultades ni escrúpulos a la hora de actuar en ambos lados de &lt;personname productid="la frontera. Inicialmente" w:st="on"&gt;la frontera. Inicialmente&lt;/personname&gt; su área de actuación se centraba más al sur, en las zonas de Waziristán y Kurram, pero la fuerte presión del ejército pakistaní en ambas áreas ha desplazado su campo de acción hacia Chitral y otros lugares de &lt;personname productid="la North West Frontier" w:st="on"&gt;la North West Frontier&lt;/personname&gt; complicando el tránsito de personas extranjeras por &lt;personname productid="la KKH. Abbottabad" w:st="on"&gt;la KKH. Abbottabad&lt;/personname&gt;, además, es una ciudad conocida por su gran número de centros de formación, pero también por ser un centro militar de primer orden en el país. Hemos de deducir que nos han escoltado para protegernos de un hipotético asalto de unos o de otros. En cualquier caso, aunque muchas veces el peligro no se ve, lo cierto es que en ningún momento hemos tenido sensación de encontrarnos en riesgo (salvo de caernos por un barranco…) y la gente siempre se ha mostrado amable, especialmente en Gilgit-Baltistán, donde la amenaza, hoy por hoy, es pequeña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Por fin llegamos a Islamabad, sin demasiados contratiempos reales, aunque eso sí, con la pena por mi parte de no haber tenido tiempo de visitar los petroglifos de Chilás. Espero volver antes de que la gigantesca presa de Diamer-Basha los anegue y tenga que conformarme con verlos en algún museo o buscar por Internet las reproducciones en 3D que está haciendo, creo, un equipo arqueológico alemán. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;*1.- Rosario musulmán, también llamado &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;tasbih&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;*2.- Italo Calvino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;*3.- ¡Estamos en Pakistán!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;*4.- Frontera Noroeste.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-7327536887116570722?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/7327536887116570722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/karakorum-highway-de-chilas-islamabad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/7327536887116570722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/7327536887116570722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/karakorum-highway-de-chilas-islamabad.html' title='Karakorum Highway. De Chilás a Islamabad'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-TR2x7aKmJ7g/Tbcm49iyjKI/AAAAAAAAAFs/Qs2pfDOv_-o/s72-c/KKH+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-3895788948833662288</id><published>2011-04-23T22:05:00.005+05:00</published><updated>2011-04-24T15:24:02.175+05:00</updated><title type='text'>Karakorum Highway</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ELmy1Xh3uOw/TbMN0I1vFEI/AAAAAAAAAFk/X1mHEtwo5zc/s1600/KKH+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-ELmy1Xh3uOw/TbMN0I1vFEI/AAAAAAAAAFk/X1mHEtwo5zc/s400/KKH+1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Aún me recorren sudores fríos una hora después de haber desembarcado sanos y salvas de la furgoneta que nos ha traído a Chilal desde Gilgit. Creo ser una persona con los nervios bastante bien templados pero he de confesar que, en esta ocasión, casi acaban por los suelos tras un descenso descabellado de algo más de 100 km por la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Karakorum Highway&lt;/i&gt; en manos de un conductor loco. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hasta ahora, siempre contaba dentro de mi anecdotario de viajes, un trayecto surrealista desde el aeropuerto Antonio Nariño, situado en una montaña desmochada de los Andes, hasta el centro de la ciudad de Pasto, en un Dodge negro y desvencijado, a una velocidad fuera de toda lógica, con un taxista que desconectaba el motor para ahorrar combustible, y yo con un ojo en el precipicio y otro en el freno de mano. Hoy, aquel episodio ha sido superado con creces. Supongo que ya sólo me queda la experiencia de recorrer la Carretera de la Muerte en Bolivia esta vez con un conductor suicida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6o3jEtF39jQ/TbMN-LtOeqI/AAAAAAAAAFo/iobbxkj8OPE/s1600/KKH+3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-6o3jEtF39jQ/TbMN-LtOeqI/AAAAAAAAAFo/iobbxkj8OPE/s400/KKH+3.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Todo ha comenzado a las 16:00 de la tarde cuando hemos salido de Gilgit. Actualmente, el tramo hasta Chilás se puede decir que directamente no existe como tal carretera. La “&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Highway&lt;/i&gt;” en este trayecto es un camino para cabras de anchura variable alternado con trozos asfaltados cuyos baches pueden tranquilamente tragarse un tanque. En realidad, es como si alguien se hubiera dedicado de manera sistemática a deshacer la vía con la saña de unos dinamiteros psicópatas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Los dinamiteros son, en este caso, una naturaleza que no da tregua -con avalanchas, desprendimientos y demás fenómenos capaces de reírse de la tecnología más avanzada-,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;un país incapaz de mantener en un estado decente sus infraestructuras, sean de la clase que sean, y los chinos, cuyas excavadoras están terminando el trabajo que la naturaleza ha iniciado para, después, rehacer la carretera en un proyecto, -dicen que de cooperación con Pakistán-, que quiere mantener abierta la conexión entre Islamabad y Kashgar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El caso es que el rosario de obstáculos a la conducción es inacabable: socavones, lugares donde la pista desaparece tragada por el vacío, rocas en mitad del paso, suelo inestable, laderas verticales que amenazan ruina, kilómetros de pista donde apenas si cabe un coche, puentes provisionales con piso de chapa… y todo ello no en una gran llanura australiana, sino en un trazado de montaña que repta como una serpiente con dolor de barriga haciendo curvas de 180 grados, y en una ladera inverosímil con precipicios de más de 300 metros sobre el río Indo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ooBiLwIgv94/TbMNq5SEJ4I/AAAAAAAAAFg/xO517wt7q4g/s1600/KKH+4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-ooBiLwIgv94/TbMNq5SEJ4I/AAAAAAAAAFg/xO517wt7q4g/s400/KKH+4.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Las dos primeras horas han sido duras, pero la luz del día permitía contemplar un paisaje espléndido que nos hacía olvidar en algunos momentos el riesgo. Lo peor estaba por llegar, al caer la noche y durante 190 interminables minutos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La oscuridad hace desaparecer el contexto pero lo adivinas, y aunque sólo ves los &lt;metricconverter productid="50 metros" w:st="on"&gt;50 metros&lt;/metricconverter&gt; que alumbran los faros, en cada viraje la luz se pierde en el vacío iluminando un horizonte inmediato bajo las ruedas que sabes es un escalón a la nada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Frenazos y volantazos, acelerones y requiebros que intentan esquivar piedras, baches, charcos, barro, maquinaria, agujeros, gente, cabras… se enlazan para evitar que un mal paso reviente una rueda o destroce la dirección; y huelga decir que sin el menor vestigio de señalización. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-BHNAaPjOiUc/TbMNcuFXHoI/AAAAAAAAAFc/IB5kV0t42o0/s1600/KKH+5.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="212" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-BHNAaPjOiUc/TbMNcuFXHoI/AAAAAAAAAFc/IB5kV0t42o0/s320/KKH+5.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Aún así, la aguja del cuentakilómetros sigue empeñada en ponerse a 110 en zonas donde cualquier persona sensata no hubiera superado los 50 y, lamiendo con las ruedas el borde del barranco, se suceden los adelantamientos por la derecha o por la izquierda, lo mismo da, a decenas de los coloristas y circenses camiones pakistaníes que atoran la carretera mientras suben o bajan jadeantes en un inacabable viaje. Y nuestro conductor a lo suyo, sin hacer el menor caso a nuestras suplicas para que, al menos, aminore la marcha, y encima, con miedo de insistir demasiado no sea que en el intento de entendernos -no habla ni palabra de inglés- vaya a perder la concentración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DIbGe_ufY2c/TbMNNJ-LDRI/AAAAAAAAAFY/DUNuhBoWloc/s1600/KKH+6.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-DIbGe_ufY2c/TbMNNJ-LDRI/AAAAAAAAAFY/DUNuhBoWloc/s400/KKH+6.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Al llegar al hotel, compartimos la sensación de haber estado jugándonos la vida en una temeraria ruleta rusa, y nos entran escalofríos al pensar en que mañana nos quedan otras 14 horas de viaje por el mismo desfiladero y con el mismo personaje al volante. Pero eso sí: nadie puede quitarme la inmensa satisfacción de haber pisado, al atardecer, el punto donde se unen tres de las grandes cordilleras del planeta, el Karakórum, el Himalaya y el Hindú Kush, justo encima de donde el río Gilgit vierte sus aguas al Indo. La única pena que he sentido es no haber tenido cerca a cierta geóloga capaz de hacerme comprender las fuerzas telúricas desencadenantes de semejante alumbramiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-3895788948833662288?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/3895788948833662288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/karakorum-highway.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/3895788948833662288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/3895788948833662288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/karakorum-highway.html' title='Karakorum Highway'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ELmy1Xh3uOw/TbMN0I1vFEI/AAAAAAAAAFk/X1mHEtwo5zc/s72-c/KKH+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5854252647050179363</id><published>2011-04-21T23:13:00.005+05:00</published><updated>2011-04-27T01:29:29.697+05:00</updated><title type='text'>Gilgit</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-SIqt-PtUSg8/TbCMvtdlCyI/AAAAAAAAAFI/RfLFlPUffHI/s1600/Gilgit+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="245" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-SIqt-PtUSg8/TbCMvtdlCyI/AAAAAAAAAFI/RfLFlPUffHI/s400/Gilgit+1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Estamos a punto de partir hacia el sur, hacia tierras más bajas y más cálidas. Tenemos que llegar a Islamabad mañana. Nuestra compañera Sarai se va quedar mes y medio más para poner en marcha varios programas de género junto con Fátima y el resto de compañeros de la contraparte. Pero por un error de la embajada pakistaní, su visado tiene validez sólo para 30 días. Hemos intentado gestionar la prórroga el sábado en Skardu y hoy en Gilgit pero en ambos lados nos remiten a la capital del país por tratarse de una visa para ONG, así que nos queda el martes para solucionar el problema. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hemos programado la vuelta en dos etapas porque aunque no llegan a &lt;metricconverter productid="600 km" w:st="on"&gt;600 km&lt;/metricconverter&gt;., la mayor parte de ellos discurren por el complicado tramo meridional de &lt;personname productid="la Karakorum Highway" w:st="on"&gt;la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Karakorum Highway&lt;/i&gt;&lt;/personname&gt;, lo cual supone entre 20 y 30 horas de viaje dependiendo del vehículo y del estado de la carretera, y ya comprobamos ayer anoche que es muy malo, al menos el tramo hasta Gilgit, cuyo piso está levantado ya que está siendo reparado por los chinos. Así, una vez terminadas las tareas en la ciudad y más tarde de lo esperado, saldremos hacia Chilás.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Elena, responsable de proyectos, Sarai, responsable de género, Justo, miembro del equipo de salud, y Txema acuden a las reuniones concertadas con el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Aga Khan Health Service&lt;/i&gt; y con el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Professional Development Centre&lt;/i&gt;, un instituto para el desarrollo dependiente también de la organización del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Aga Khan&lt;/i&gt;. Su labor se centra en formar al profesorado en todo tipo de materias, desde gestión de empresas hasta métodos de estudios, siempre con el objetivo último de profundizar en el desarrollo de las comunidades. Como la Fundación trabaja con ambos, el fin de las reuniones es que Elena, Sarai y Justo conozcan ambas instituciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Mientras ellas y ellos se reúnen, yo he aprovechado para visitar uno de los restos budistas que salpican el país aquí y allá. Se trata en esta ocasión del bajo relieve gigante de un buda del s VII esculpido en la ladera de una montaña en Kargah Nala, un encantador rincón de agua y verde con el fondo de un pico nevado, a unos cuatro o cinco km. del centro de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-5EQTRQ1vMHQ/TbCM37lf8-I/AAAAAAAAAFM/TrN6XCJsRMY/s1600/Gilgit+5.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="270" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-5EQTRQ1vMHQ/TbCM37lf8-I/AAAAAAAAAFM/TrN6XCJsRMY/s400/Gilgit+5.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Voy a verlo con Qayum, un viejo amigo de Txema de cuando sus días de guía por la zona. Nos sentamos frente a la figura de Gautama con una taza de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chai&lt;/i&gt; (té con leche) que trae en un termo, unas pastas que acabamos de comprar en el bazar, y tabaco que lía y fuma con la maestría que le otorga el recuerdo de sus ocho años de vida bohemia vendiendo artesanías en las playas de Ibiza a finales de los 70.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Dice no recordar la edad que tiene y probablemente sea cierto, aunque tampoco descarto que con esa risa entre inocente y pícara y una barba que blanquea pero muy cuidada, no quiera confesarlo. El jeep en el que me ha traído, perfectamente conservado, es un modelo de hace más de 30 años y si a eso le añadimos que tiene tres hijos y tres hijas, que el mayor tiene 25 y que lo tuvo superada él la treintena , decido echarle encima unas seis décadas año arriba o abajo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es un tipo curioso que dice ser amigo de todo el mundo y no practicar ninguna de las ramas islámicas presentes en la ciudad, el chiísmo, el sunismo y el ismailismo, y cuyos enfrentamientos, que tantos muertos han causado en un pasado todavía cercano, confiesa no entender. Pero como buen &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;hippy&lt;/i&gt; que fue le sale el ramalazo espiritual en forma de sufismo, de cuyos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;baba&lt;/i&gt; como él los llama, hombres doctos y santos, aprendió tras su regreso a Pakistán. Así que me invita a conocer al &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;baba&lt;/i&gt; local, Saed Adbarsha, un maestro sufí iraní que vivió hace 7 centurias según sus cuentas y cuya tumba cuida con mimo después de haberla restaurado hace ya algunos años. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Entramos en el mausoleo, una construcción rectangular situada en el centro de uno más de las decenas de pequeños cementerios dispersos por las ciudades pakistaníes. El interior, alicatado en mármol, alberga la tumba del santo cubierta por una tela vede y encabezada por una lápida con versículos del Corán en árabe y otros textos en urdu. Mientras me habla de su vida espiritual, saca cuatro barras de incienso y, como si estuviéramos en un templo budista del sudeste asiático, los enciende y los distribuye según una pauta previamente marcada, en diferentes puntos del interior. Acto seguido, se pone en cuclillas dice que va a orar por mí,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;para que todo en la vida me salga bien y me acompañe la suerte y &lt;personname productid="la felicidad. Junta" w:st="on"&gt;la felicidad. Junta&lt;/personname&gt; las manos, se las lleva a la cara y, tras apenas un par de minutos en que oigo susurrar un sonido sueve e indescifrable, se acaricia el rostro y se mesa &lt;personname productid="la barba. La" w:st="on"&gt;la barba. La&lt;/personname&gt; oración ha concluido. Soy ateo, pero él no lo sabe, así que no me cuesta nada agradecérselo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-lQhp7t7WThk/TbCNBnIuEQI/AAAAAAAAAFQ/5U4li_Zg-Nc/s1600/Gilgit+6.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-lQhp7t7WThk/TbCNBnIuEQI/AAAAAAAAAFQ/5U4li_Zg-Nc/s400/Gilgit+6.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Nos reencontramos con el resto del equipo y nos dirigimos a la dirección de la mujer del Dpto. de Mujer y Servicios Sociales del gobierno regional. Nos reciben Tasleem, la directora, y Laila, supervisora de empleo. La reunión ha sido interesante y quizás dé frutos a medio plazo, pero no me voy enfrascar en un resumen técnico, porque hay algo que ha comentado Tasleem y que me ha marcado hasta el punto de no poder dejar de pensar en ello, nuevamente respecto a la situación de las mujeres. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OdPsZeq7W0g/TbCNIWx6ZNI/AAAAAAAAAFU/wetfpJ9hACI/s1600/Gilgit+4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="238" i8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-OdPsZeq7W0g/TbCNIWx6ZNI/AAAAAAAAAFU/wetfpJ9hACI/s400/Gilgit+4.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hace ya algunos años, nos cuenta, el Gobierno comenzó a trabajar en el desarrollo de programas de formación de las niñas, niñas que fueron siendo cada vez mayor en número que los niños, que fueron poco a poco educándose tanto en la adquisición de conocimientos como en la conciencia de sí mismas. Niñas hoy adolescentes y jóvenes mujeres que saben quiénes son y, sobre todo, saben lo que no quieren ser, es decir, un objeto de compraventa para una vida de semiesclavitud. Pero no se trabajó con los niños de igual manera, niños hoy adolescentes y hombres jóvenes que no evolucionaron paralelamente ni en conocimientos ni en una nueva percepción de las mujeres. Y por ello, ante la perspectiva de una vida casadas con hombres que no entienden, no quieren entender y mucho menos compartir lo que ellas han logrado, las jóvenes están optando por el suicidio arrojándose al río. No dio cifras, sólo nos dijo que los casos iban en aumento, pero qué más da: ¿acaso una no es ya demasiado?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="rtl" style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5854252647050179363?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5854252647050179363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/gilgit.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5854252647050179363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5854252647050179363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/gilgit.html' title='Gilgit'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-SIqt-PtUSg8/TbCMvtdlCyI/AAAAAAAAAFI/RfLFlPUffHI/s72-c/Gilgit+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-4293973382525024338</id><published>2011-04-20T04:47:00.003+05:00</published><updated>2011-04-20T06:30:37.797+05:00</updated><title type='text'>De Skardu a Gilgit</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En un mundo de excesos naturales, donde todo resulta magnifico, intentar decidir qué es más impresionante resulta un ejercicio carente de sentido, una competición sin viso alguno de solución. El Indo, uno de los ríos más emblemáticos del planeta, excava un valle de más de &lt;metricconverter productid="3.000 km" w:st="on"&gt;3.000 km&lt;/metricconverter&gt;. según las fuentes más generosas desde el Himalaya tibetano al océano Índico. Penetra en Pakistán por el norte y, tras doblar su curso hacia el sur, se convierte en eje vertebrador del país hasta Hyderabad, a partir de donde se desparrama en un gran delta hasta las inmediaciones de Karachi. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ElJOLwTUhlQ/Ta41mve2hrI/AAAAAAAAAEw/rYTcItTDAqI/s1600/ca%25C3%25B1%25C3%25B3n+2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-ElJOLwTUhlQ/Ta41mve2hrI/AAAAAAAAAEw/rYTcItTDAqI/s400/ca%25C3%25B1%25C3%25B3n+2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hijo de las montañas más altas, el Indo orada el Karakórum a su paso por Gilgit-Baltistán. Entra por un territorio al que los extranjeros no podemos acceder, frontera fantasma víctima de las tensiones permanentes que desde 1947 ensombrecen las relaciones con India. A partir de ahora, este río va a ser un inseparable compañero de viaje durante más de &lt;metricconverter productid="500 km" w:st="on"&gt;500 km&lt;/metricconverter&gt;., hasta el puente de Thakot ya en nuestra recta final antes de llegar a Islamabad. Lo ha sido hoy en las 9 horas que separan Skardu de Gilgit, 9 horas para &lt;metricconverter productid="218 km" w:st="on"&gt;218 km&lt;/metricconverter&gt;., pero como siempre en los países del sur, las distancias no se miden en metros, sino en tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tras dejar Skardu a primera hora de la mañana, el primer tramo de nuestro recorrido es amable y placentero. El valle se abre generosamente y la corriente de agua discurre con placidez rompiéndose en brazos entre arenales. A lo largo de su ribera izquierda, se suceden pequeñas poblaciones rodeadas de terrazas donde, aquí sí, el trigo viene ya crecido y los albaricoques resplandecen en flor, llenando los márgenes de verdes rosados y blancos en un contraste casi extravagante con el gris de las nubes, el gris del río y el gris de las montañas hasta el límite de la nieve. Pero cuando a ratos se abre el cielo y los rayos del sol penetran alcanzando nuestros rostros, el azul profundo y claro equilibra la gama de colores en un contraste perfecto que perfila las a veces difíciles dualidades ser humano-naturaleza y belleza-hostilidad con un bucolismo casi irreal. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ajenas a todas estas sensaciones rayanas en la pedantería, las gentes nos ven pasar. Unas saludan, otras miran con curiosidad y otras, la mayoría, continúan con sus quehaceres en los bazares o simplemente se orillan para despejar la carretera mientras siguen caminando a las tierras de cultivo con sus cestos a la espalda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;De repente, el paisaje cambia de manera radical. Las paredes de las montañas se acercan hasta casi tocarse y el río cae en picado a nuestros pies. Atravesamos el puente de Ayub, cerca de Kachura, y, desde este momento, comienza un juego desafiante con la orografía en el que, sin ánimo de dramatizar, un mal paso, cualquier descuido pueden hacer que pierdas la partida… para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Z_YF9eUg-lo/Ta43KITJuvI/AAAAAAAAAFE/h6Fn6QLWJR0/s1600/cami%25C3%25B3n.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-Z_YF9eUg-lo/Ta43KITJuvI/AAAAAAAAAFE/h6Fn6QLWJR0/s320/cami%25C3%25B3n.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El valle se angosta, el río comienza a verse en el fondo de un barranco a más de &lt;metricconverter productid="200 metros" w:st="on"&gt;200 metros&lt;/metricconverter&gt; de donde circula nuestro automóvil y la carretera se estrecha, o al menos eso es lo que parece, robando un terreno horizontal inexistente que repta por las paredes verticales, un terreno conquistado a golpe de pico y dinamita que, en ocasiones, tiene trazas de túnel y cuya visera rocosa hace desaparecer el escaso cielo que vislumbramos en lo alto amenazando con golpear nuestro techo. La sensación puede llegar a ser claustrofóbica y conjugarse con el vértigo, especialmente cuando frente a la siguiente curva aparece un camión, allá donde no hay sitio material para que circulen dos vehículos; milagrosamente, sin saber muy bien cómo, ambos se esquivan, apenas a milímetros uno de otro y viendo demasiado cerca el borde del precipicio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-omY4h2o6_u4/Ta41xwYv1hI/AAAAAAAAAE0/DBamoaYNgRU/s1600/carretera.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-omY4h2o6_u4/Ta41xwYv1hI/AAAAAAAAAE0/DBamoaYNgRU/s400/carretera.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La razón nos conmina a no seguir, y le haríamos caso si no fuera ésta la única manera de alcanzar nuestro destino y si la belleza de lo que nos rodea no fuera tan cautivadora, peligrosamente cautivadora, pero que ejerce el poder de un potente imán por ver lo que hay más allá del próximo recodo. Y mientras nosotras y nosotros avanzamos despacio, el Indo pierde toda la calma de kilómetros pasados y se lanza a un descenso loco que le obliga a luchar por abrirse camino, contra rocas inmensas, colándose por resquicios imposibles, venciendo desniveles que lo golpean hasta convertirlo en espuma y formando tortuosos rápidos donde la velocidad y el terreno paren vórtices a otra dimensión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y en estos parajes, que parecen inhóspitos, no dejamos de encontrarnos con gentes, gentes con rebaños de cabras, con burros, con &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;sombok&lt;/i&gt;; gentes con fardos de hierba y haces de madera a la espalda; gentes sentadas mirando a la nada o caminando despreocupadas con gesto sereno; gentes de todas las edades y de ambos sexos, solas o en pequeños grupos, que nos saludan o que nos miran pasar indiferentes; gentes a las que no les sobra nada, si acaso quizás el olvido del mundo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-brbJGx6UtyE/Ta416HFGCYI/AAAAAAAAAE4/bhAdATr-nwU/s1600/reba%25C3%25B1o+baja.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-brbJGx6UtyE/Ta416HFGCYI/AAAAAAAAAE4/bhAdATr-nwU/s400/reba%25C3%25B1o+baja.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tras varias horas nos detenemos en un motel-restaurante pensado para occidentales de paso por esos confines. No hay nadie, salvo un aburrido muchacho que hace las veces de camarero. En la pared del comedor, una vez más, está colgada la famosa foto de Txema con la vista sobre las cumbres del Karakórum que hace ya una buena colección de años sacara desde Machulu La. Tomamos un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chai&lt;/i&gt; y unas pastas, para recuperar fuerzas, y aprovechamos para ir al baño. Listos ya para reemprender el viaje Txema me comenta: “antes no parábamos aquí, esto no estaba; íbamos a esas casas que hay ahí arriba donde hacen &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chapati&lt;/i&gt; pegándolo en las paredes. ¿Nos acercamos?”. Le miro con la cara de quien expresamente contesta algo así como “¡por-qué-carajo-no-lo-has-dicho-antes! ¿Me-puedes-explicar-lo-que-hacemos-aquí-todavía?” Así que sin necesidad de mediar palabra nos vamos a las casuchas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-hJugYnJqfCQ/Ta42CQROUjI/AAAAAAAAAE8/R4ROYSPl6p0/s1600/horno.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-hJugYnJqfCQ/Ta42CQROUjI/AAAAAAAAAE8/R4ROYSPl6p0/s400/horno.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es una suerte de bar de carretera pero al estilo pakistaní, pobre, destartalado, oscuro, sucio… pero lleno de vida, con una docena de hombres entre paisanos y errantes de las cuatro ruedas, comiendo el inevitable arroz y en torno a un curioso horno. Les preguntamos si tienen &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chapati&lt;/i&gt;, nos dicen que no; les preguntamos si nos pueden hacer algunos, nos preguntan que cuántos; seis. Y el “panadero” pone manos en &lt;personname productid="la masa. La" w:st="on"&gt;la masa. La&lt;/personname&gt; manipula como si fuera a hacer una pizza hasta que tiene el grosor y la forma adecuada, redonda, del tamaño de un plato sopero y unos &lt;metricconverter productid="5 mm" w:st="on"&gt;5 mm&lt;/metricconverter&gt; de grosor. Abre una tapa en el piso y aparece el horno, un agujero circular en forma de cilindro en cuyo interior se adivinan brasas. Echa un puñado de harina y las brasas se transforman en una llamarada que salen por la boca del horno calentando las paredes. Coloca la torta de trigo sobre una especie de esponja circular cubierta de tela y, con un rápido movimiento, mete el brazo en el horno y pega la torta a &lt;personname productid="la pared. En" w:st="on"&gt;la pared. En&lt;/personname&gt; apenas dos &lt;personname productid="minutos el" w:st="on"&gt;minutos el&lt;/personname&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chapati&lt;/i&gt; está hecho. Introduce un par de largas varillas metálicas y con la precisión de un cirujano extrae &lt;personname productid="la torta. Y" w:st="on"&gt;la torta. Y&lt;/personname&gt; así, recién hechos, de esa forma tan original, nos comemos unos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chapati&lt;/i&gt; francamente deliciosos. Pagamos, repartimos saludos y buenos deseos, y continuamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-nhheVyeg0RM/Ta42Xod9_sI/AAAAAAAAAFA/5t-u54O8JzQ/s1600/tirolina.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" i8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-nhheVyeg0RM/Ta42Xod9_sI/AAAAAAAAAFA/5t-u54O8JzQ/s400/tirolina.jpg" width="266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La carretera no ceja en su empeño por intimidarnos. Subir, bajar, retorcernos, sorprendernos, admirarnos… y el Indo siempre al fondo, o mejor, en el fondo. Algunos sustos más adelante, a la altura de Thangus, las laderas de la montaña comienzan a rayarse de blanco, largas y estrechas vetas dibujadas longitudinalmente sobre las paredes con derivaciones hacia el cielo o hacia el suelo, cruzándose y separándose de manera aparentemente caótica pero siempre siguiendo una determinada inclinación y un determinado sentido. Son vetas de mármol que contienen piedras preciosas, granates, aguamarinas, rubíes, topacios… y, por supuesto, hombres intentando extraerlas en una minería precaria y sumamente peligrosa, encaramados en paredes a las que ni el mismísimo Spiderman parece poder llegar, metidos en colgantes socavones con olor a pólvora donde trabajar en cuclillas. Los buscadores de oro asientan sus campamentos sobre las playas a lo largo del río, pero estos mineros suspenden sus poblados de la ladera sin que lleguemos a comprender qué fuerza física consigue mantenerlos. No existen puentes en estos cañones por lo que para cruzar el vacío, cables de acero sujetos a ambos lados sirven de rail para una simple tirolina de la que se suspenden cargas, ganados y personas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Antes de llegar al puente Alam para conectar con &lt;personname productid="la Karakorum Highway" w:st="on"&gt;la Karakorum Highway&lt;/personname&gt;, cruzamos una desolada llanura donde el Indo alcanza su punto más septentrional previo a su giro hacia el sur y desde donde dicen hay una excelente vista del Nanga Parbat, la “montaña desnuda”, último de los ocho miles del Himalaya, y que la cerrazón del cielo nos impide disfrutar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Entramos en &lt;personname productid="la “Autopista" w:st="on"&gt;la “Autopista&lt;/personname&gt; del Karakórum”, una faraónica carretera que conecta Kashgar, en China, con Islamabad, cruzando uno de los pasos fronterizos más elevados del planeta, Khunjerab, a &lt;metricconverter productid="4.934 m" w:st="on"&gt;4.934 m&lt;/metricconverter&gt;. Nosotros no llegaremos tan al norte ya que nuestra etapa finaliza en Gilgit y, después, nuestra derrota nos conduce hacia el sur.&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-hJugYnJqfCQ/Ta42CQROUjI/AAAAAAAAAE8/R4ROYSPl6p0/s1600/horno.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-4293973382525024338?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/4293973382525024338/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/de-skardu-gilgit.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4293973382525024338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4293973382525024338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/de-skardu-gilgit.html' title='De Skardu a Gilgit'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ElJOLwTUhlQ/Ta41mve2hrI/AAAAAAAAAEw/rYTcItTDAqI/s72-c/ca%25C3%25B1%25C3%25B3n+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5614927912581088604</id><published>2011-04-16T14:04:00.002+05:00</published><updated>2011-04-16T14:04:43.194+05:00</updated><title type='text'>Huelgas</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Día extraño en Skardu. Hemos pasado la mañana amablemente encerrados en el hotel. Al parecer, las cosas no estaban para paseos. La huelga del otro día en Khaplu ha tenido hoy su réplica aquí. Han aparecido pintadas&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;realizadas esta noche contra los chiítas y los ánimos se han calentado. No entiendo el baltí, pero ya ayer anoche, en la última de las llamadas a la oración, las palabras del imán de la mezquita principal de la ciudad no parecían muy amistosas.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hoy, las calles se han despertado en huelga, con los comercios cerrados, el bazar vacío, el ambiente enrarecido y la policía patrullando armada. Afortunadamente no ha habido disturbios de importancia, pero la prudencia de nuestros compañeros locales aconsejaba no andar dando vueltas. En realidad, la cosa creo que iba más con ellos que con nosotras y nosotros, ya que son todos nurbakshi, a quienes se les acusa de haber realizado los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;graffiti&lt;/i&gt;. Así que mientras se calmaban los ánimos, yo me he entretenido con “Las bocas del tiempo” de Eduardo Galeano y el resto con otras lecturas como “Tren a Pakistán” de Khushwant Singh, “Tres tazas de té” de Greg Mortenson, y “El largo camino hacia la libertad” de Nelson Mandela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hace ya muchos años, en uno de los debates de aquel programa&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;de televisión que sabiamente conjugaba buen cine con buenas tertulias sobre temas de actualidad -estoy hablando, obviamente, de La clave-, oí decir a uno de los contertulios que nadie sabía matar mejor a un musulmán que otro musulmán. En realidad, otro tanto se podría decir de las demás religiones, al menos de la cristiana, que es la que más cerca me toca, pues de guerras santas entre los que se proclaman seguidores (en masculino) de Cristo están Europa y lo que no es Europa consoladas. Supongo que algún bien habrán traído las religiones a la humanidad, al menos cierto consuelo a quienes son incapaces de aceptar la temporalidad del ser humano y de enfrentar su miedo a la muerte. Pero cuando se supone que son un vínculo de paz (lo cual es mucho suponer leyendo con cierta atención crítica alguno de sus textos “sagrados”), resulta que han regado de cadáveres la historia y el planeta fruto de la intolerancia, de creerse en posesión de la verdad y salvadores ajenos, y de utilizarla como corpus ético para justificar privilegios y estatus de poder, o reafirmaciones de identidades amenazadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Algo conozco sobre la división histórica y las diferencias doctrinales entre chiítas y sunitas y tampoco me es ajeno el ismailismo; sé menos, eso sí, sobre la rama nurbakshi -estoy en ello-, pero por más que le doy vueltas, sigo sin encontrar razones de peso para que se enzarcen en matanzas. Igual es que soy muy torpe o muy corto de miras y que, como no creo ni en huríes, ni en nirvanas, ni en paraísos bíblicos, lleve conmigo alguna tara que me impide ver la trascendencia de unos dogmas de fe para seguir los cuales hay que anular una de las características más importantes que diferencian al &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;homo sapiens&lt;/i&gt; del resto de animales: la razón. Y si existiera algún resquicio para la incertidumbre, me uno a Javier Krahe cuando canta aquello de “prefiero caminar con una duda que con un mal axio-ooo-ma”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No me considero pacifista -hay que ser muy valiente para semejante opción de vida-, pero quizás es que sea tan inocente que no me guste la violencia y que, además, crea que hay cosas más importantes por las que luchar que por un quítame de aquí esta sotana. Y desde luego, si como dicen quienes creen, dios existe, seguro que no le hace la menor gracia que alguien mate o haga daño en su nombre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Al mediodía, después del almuerzo, parece que la situación se ha calmado y que podemos salir de nuestra cómoda prisión con vistas frente al Indo y a la Karpochu, una colina sobre el río con los restos de una antigua fortificación. Como en nuestra primera visita a Skardu ya fuimos al Museo del K2 -muy recomendable, por cierto-, e hicimos la visita de rigor al bajo relieve del buda sedente del s. VII -también interesante-, hoy nos vamos a ver lo que queda del lago Satpara. Dicen quienes lo conocieron hace no mucho, que era un bonito lugar de aguas azules con una islita en medio, donde las gentes del lugar iban a pasar un día de asueto familiar. Hace un tiempo, se decidió aprovechar la posición elevada del lago para construir una presa con dos pequeñas centrales consecutivas río abajo que surtieran de electricidad a la ciudad. Como consecuencia, el movimiento de tierra destruyó el cañón por el que discurre el cauce y elevó el nivel de agua del lago haciendo emerger o sumergir la islita según conveniencia o deshielos. El agua sigue ahí, la isla a veces también, pero el encanto ha desaparecido; sólo espero que, al menos, ningún terremoto -estamos en zona de actividad sísmica- eche abajo el dique y que, efectivamente, sirva para que la ciudad tenga luz sin estar presa de los apagones que constantemente persiguen a todo el país.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Bajamos al bazar para hacer algunas compras: sal rosa, sombreros baltís, chitralís o gilgitís, pañuelos de algodón y seda, collares y pulseras de aguamarina, turquesa, granate, rubí, topacio, lapislázuli…, libros y, por supuesto, material de montaña, como plumíferos de segunda mano dejados por alguna expedición, en perfecto estado y a un cuarto de su precio en Europa. Por mera casualidad, nos encontramos con un partido del deporte que levanta pasiones en estás tierras del norte, y no, no es el cricket, que queda relegado a una segunda posición, sino el polo. En cualquier caso, dos prácticas heredadas de la colonia y que en Pakistán han tomado carta de naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El ambiente, aunque aparentemente tranquilo, sigue tenso. Nuestros compañeros nurbakshi prefieren no tentar a la suerte y se retiran al hotel en coche. Txema y yo regresamos caminando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5614927912581088604?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5614927912581088604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/huelgas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5614927912581088604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5614927912581088604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/huelgas.html' title='Huelgas'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-2051232936887298707</id><published>2011-04-16T04:40:00.000+05:00</published><updated>2011-04-16T04:40:05.774+05:00</updated><title type='text'>Salida de Machulu</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;Dejamos Machulu cuando los albaricoques comienzan a florecer y el trigo verdea la tierra asomándose aún tímido en las terrazas. Nos vamos con pena de no haber llegado a tiempo de ver la explosión de colores que promete la primavera en estas tierras altas del Karakórum, en las que el blanco de la nieve y el gris de la roca dominan durante largos meses. Sé que es una metáfora obvia, pero uno se marcha con la esperanza de que esta primavera que quiere llegar sea algo más que parte del ciclo anual de los elementos,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;que se convierta en una realidad cotidiana en la que las gentes del valle de Hushe, y del restos de valles, llanuras, montañas, islas, costas, pueblos y ciudades del planeta, vivan con dignidad, con sus derechos garantizados y con sus necesidades de sustento, educación, salud y ocio cubiertas. &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;No suele ser fácil decir adiós cuando lo que dejas atrás te ha llegado al corazón; menos cuando sabes que marchas al mundo de la opulencia y que lo que abandonas es una situación difícil que afecta a seres humanos, personas que has conocido y con quienes has compartido un pedazo de su vida, aunque haya sido en un flash y con la distancia inevitable de una posición privilegiada de ciudadano de país enriquecido. Militante como soy del pesimismo antropológico, huyo de visiones románticas de la cooperación al desarrollo, de la realidad y de las utopías, y aunque pueda parecer contradictorio, es precisamente la convicción de que el ser humano es como es, con sus luces y sus sombras, sus miserias y sus virtudes, la que me mueve a pesar que merece la pena trabajar por construir el cambio, ya que lo poco o lo mucho que se pueda lograr jamás llegará sólo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Seguimos el curso del río Hushe hasta su encuentro con el Shyok. Atravesamos de nuevo su valle hasta que es recibido por el Indo en Chirkiti. A partir de este momento, comenzamos un largo descenso siguiendo sus aguas hasta que dentro de unos días lleguemos a las cercanías de Islamabad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Regresamos a Skardu. Cuando se llega a la ciudad hay algo que desasosiega sin saber de qué se trata. Algo falta, y se percibe, pero no es hasta un buen rato cuando te das cuenta de lo que es: en la ciudad no hay mujeres. Hemos de suponer que existen, que en algún lado han de estar, porque los habitantes de la ciudad se reproducen, pero están ocultas, u ocultadas, en algún lado. Cuando llegamos a Skardu por primera vez, las chicas del equipo querían comprar un par de cosas y nos llevaron al mercado de las mujeres. Se trataba de una calle oculta tras una manta que hacía las veces de cortinón, cuya entrada estaba celosamente vigilada por un hombre. Nosotros no podíamos pasar, por lo que entraron Elena y Sarai. Nos entretuvimos dando una vuelta por los alrededores y viendo en una tv en la calle, junto a un par de decenas de jóvenes y adultos, un partido de cricket. Cuando salieron las chicas nos dijeron que se trataba de un largo pasillo con algunas tiendas donde las mujeres iban completamente tapadas. Así como en Ghangché son nurbakshi y a las mujeres no les va nada bien, en Skardu son chiítas conservadores y a las mujeres aún les va peor.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Nuestro objetivo hoy es reunirnos con uno de los médicos del hospital. Estuvo delegado en Machulu y conoce a sus gentes y sus necesidades, por lo que la Fundación quiere proponerle colaborar en los programas de salud. Pero como hemos quedado con él a cenar, nos queda la tarde para hacer algo de turismo, por lo que decidimos ir al valle de Shigar. Queremos conocer el antiguo palacio del rajá y visitar un par de mezquitas. El palacio ha sido restaurado por el Aga Khan y convertido en hotel de lujo, como está ocurriendo con el palacio de Khaplu. Es un edificio del s. XVII al que en el lugar denominan Fong Khar, o “Palacio en las rocas”, aunque las ruinas del fuerte original, el Sinigma Khar, pueden verse en el escarpado cerro que está justo encima. La verdad es que es una preciosidad, pero el mimo en la reconstrucción y el lujo de sus habitaciones contrastan escandalosamente con la realidad de escaseces que lo circunda. Al lado está la primera de las mezquitas, Khilingrong, un precioso edificio de madera labrada; pero la que más nos interesa está en la aldea, la conocida como Amburiq, más pequeña y menos espectacular, pero no menos delicada y bella, y, además, según dicen, es la primera mezquita construida en Baltistán cuando llegó el Islam allá por el s. XIV.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;El valle es otro monumento natural. No lo recorremos entero pues son 170 Km. hasta Askole, población bien conocida por quienes hayan hecho o estén planificando hacer el trek del Baltoro, pero vemos lo suficiente como para desear volver con más tiempo y perdernos entre las vistas de sus montañas, sus dunas y sus mitos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-2051232936887298707?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/2051232936887298707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/salida-de-machulu.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/2051232936887298707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/2051232936887298707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/salida-de-machulu.html' title='Salida de Machulu'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-324686643280082793</id><published>2011-04-14T00:34:00.001+05:00</published><updated>2011-04-15T17:18:11.611+05:00</updated><title type='text'>Terrazas y despedidas</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hoy es nuestro último día en Machulu, pero las despedidas comenzaron hace ya dos días. Primero fueron los compañeros y de la contraparte en Machulu, Fátima, Akhon, Rustán Ali, Big Rustán, Shamshair y Basharat, que nos invitaron en casa de éste último a una cena en la que nada picaba, lo cual no se lo agradeceremos lo suficiente porque, además, se esmeraron hasta la mayor exquisitez&amp;nbsp; posible en estos valles, y lo mejor fue enterarnos que el encargado de preparar la cena había sido Alí, nuestro cocinero a lo largo de estos días. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ayer fue en Talish, con los afectados por las inundaciones del año pasado en agradecimiento por el programa de reconstrucción de sus casas. La cena se celebró tras la asamblea con la comisión encargada de la reconstrucción del pueblo donde se firmó, no sin discusiones, el acuerdo de encauzamiento de la parte inferior de la torrentera que se desbordó. La comida fue seguro un esfuerzo para las familias, pues fue opípara, y esta vez sí picaba, aunque no tanto como suele ser habitual, lo cual también se agradece.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y hoy ha sido de nuevo con los compañeros de Félix-Baltistán en Machulu, pero esta vez, invitados por nosotras y nosotros, y otra vez con Alí como cocinero. Y como la cosa era nuestra, nos hemos encargado de que la comida no picara, entreteniendo entre otras cosas a Sarai para que no se acercara a Alí o a las ollas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Veréis que los tres párrafos están redactados en masculino. No, no es un descuido de genérico machista, es que las únicas mujeres que han participado en las tres cenas han sido nuestras compañeras Elena y Sarai. Fátima no ha podido venir por haber llegado una pariente de fuera a la que ha tenido que atender; a la mujer de Basharat, que estaba invitada expresamente por ser en su casa, le dio vergüenza; y en Talish simplemente no había lugar porque estas celebraciones son cosas de hombres.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Recordaba lo que escribí ayer y no quería marchar de&amp;nbsp; Machulu sin haber paseado despacio entre sus terrazas. Además, ahora están mucho más bonitas que cuando llegamos porque el trigo ha comenzado a crecer y ya levanta al menos cuatro o cinco dedos en casi todas las parcelas. Poco a poco, Machulu se va inundando de verde, un verde que, cuando sale el sol, brilla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y no me equivocaba en las apreciaciones de ayer. Es un trabajo hercúleo que habrá costado varias generaciones y cuyo mantenimiento no es ninguna tontería. Caminar por ellas es como hacerlo por un laberinto donde hay que adivinar, subiendo y bajando, por dónde caerá el siguiente paso. Paredes, caminejos, escaleras rústicas, canales para la distribución de agua, bancales, chopos y melocotoneros, los unos aún desnudos y los otros en un tris de abrir sus capullos, porque sacan la flor antes que la hoja. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En el camino, mujeres laboriosas regalando color con sus vestimentas rojas, azules, amarillas… y algún hombre; y mujeres cargando con estiércol para parcelas en barbecho, con quienes nos cruzamos y a quienes cedemos el paso haciendo a veces equilibrios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Es otra perspectiva del pueblo, una visión donde se unen sudor y belleza, porque no hay en ellas más intención que el trabajo, pero su diseño, tradicional y fruto de la posibilidad y del pragmatismo, parece la concepción de un paisajista postmoderno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En un alto me he tropezado con un cementerio, sencillo, como todos, excepto si se trata del mausoleo de un mulá; un cementerio sin afección ni dramatismo, casi anónimo, sin alardes, con botellas a ambos lados de la lápida, quizás para meter flores, o quizás no, porque ninguna las tenía, y con una caja al lado donde se veían papeles escritos en caracteres arábigos y diversos objetos que parecían ofrendas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;También me he encontrado con toda una familia labrando la tierra, pero sin niñas ni niños pues era hora escolar, lo cual me ha producido una alegría que en nuestra tierra no habría tenido ese eco. Las mujeres golpeaban el suelo con la azada, los hombres guiaban a los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;sombok,&lt;/i&gt; que tiraban del arado de madera levantando surcos, y el abuelo, en la parcela anexa, lanzaba al viento granos de trigo que se depositaban entre los terrones como lágrimas doradas que prometen prosperidad o, al menos, harina para los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chapati&lt;/i&gt;, que no es poco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-324686643280082793?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/324686643280082793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/terrazas-y-despedidas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/324686643280082793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/324686643280082793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/terrazas-y-despedidas.html' title='Terrazas y despedidas'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5617249306636744087</id><published>2011-04-13T23:04:00.002+05:00</published><updated>2011-04-13T23:19:41.536+05:00</updated><title type='text'>Khaplu</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Ir en coche a Khaplu es divertido. Como recorrer el valle, especialmente si se va de pie en el remolque de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;pick-up&lt;/i&gt;. Creo que ya comenté que me encanta recibir el aire en la cara, verlo todo con una panorámica privilegiada y mover el cuerpo a derecha e izquierda mientras el carro esquiva baches y da botes. Y no os cuento si, además, hay que vadear algún río, el clímax de todo aventurero de medio pelo que se sabe de memoria las películas de Indiana Jones y demás viajeros cinematográficos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hoy hemos ido a Khaplu en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;pick-up&lt;/i&gt;, yo detrás, por supuesto, y hemos tardado alrededor de una hora. Aunque no se vadea un río, se cruza uno de los puentes colgantes que hay repartidos por todos los valles y que, en este caso, salva el cauce del río Shyok.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Es un puente en buenas condiciones, pero lo suficientemente estrecho, en una ambiente lo suficientemente remoto, con el suficiente crujir de madera y con el también suficiente bamboleo como para que le dé un poco de pimienta al trayecto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Lo que hasta ahora no he dado son dos detalles de cierta importancia; el primero, que la distancia que separa Machulu de Khaplu son unos escasos 10 km, es decir, 10 km en una hora: un poco excesivo, ¿no? El segundo, que pocas familias en el valle tienen coche y, aunque lo tuvieran todas,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la mitad de la población seguiría sin poder usarlo porque las mujeres no conducen; ¿por qué? por los mismos motivos por los que no pueden llevar una moto, ni andar en bicicleta, ni mostrar el pelo, ni hacerse una foto, ni, en definitiva, ser autónomas para decidir sobre su vida, o sea, por culpa del parapeto de la cultura y la religión que no hacen sino buscar argumentos que justifiquen una sociedad fuertemente patriarcal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La carretera llega desde Khaplu hasta donde el puente desemboca en la orilla izquierda. No es ninguna maravilla pero, al menos, está asfaltada. En el otro lado, hablar de carreteras es de una generosidad fuera de lugar, ya que se trata de una pista de tierra en unas condiciones muy precarias. Así que lo que para mí es divertido, para las gentes que han de vivir aquí día a día es un calvario que llevan con resignación y con la esperanza de que vaya mejorando. Porque el asunto no es baladí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pongamos un par de ejemplos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Uno. El ambulatorio de Machulu no está preparado para asistir a un parto que se complique o a cualquier otra urgencia médica de cierta gravedad. Si se produce, hay que acudir al hospital de Khaplu que, dicho sea de paso, es de los mejores que hemos visitado. Si esta misma situación ocurre en Hushe, los 40 km que lo separan de la capital de Ghangché pueden suponer, directamente, una sentencia de muerte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Dos. En Machulu hay varias escuelas del Gobierno y la Munawar, que os sonará conocida porque ya hablamos de ella en un post anterior. Pero tan sólo se imparten clases en los niveles del 1 al 9; para hacer los últimos, del 10 al 12, es decir, para recibir formación entre los 14 y los 16 años hay que bajar nuevamente a Khaplu, y Khaplu, nuevamente, está demasiado lejos para ir y volver andando todos los días dos veces. Conclusión: gran número de los chavales y las chavalas no completaban sus estudios medios y, por consiguiente, ni siquiera tenían oportunidad de aspirar a estudios superiores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En el primer caso, la solución pasa sí o sí por mejorar la carretera, lo cual no tiene visos de que ocurra a medio plazo, al menos si se espera a que sea el Gobierno quien tome la iniciativa. El segundo tiene una solución más sencilla: construir una escuela que acoja estos niveles. Y en ello se está, en unos terrenos que se ha conseguido ceda el Gobierno para tal fin. Entre tanto, porque el plazo de construcción del edificio es de unos cuatro años, la Fundación ha puesto dos vehículos que prestan servicio de transporte escolar a Talish, Machulu y Seling.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero el problema del transporte y de las vías de comunicación va más allá, porque en una orografía donde la gente cultiva donde puede, las tierras igual están a la puerta de casa o a varios kilómetros de distancia, normalmente teniendo que salvar desniveles de hasta varios centenares de metros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No deja de admirarme el trabajo meticuloso y planificado de estas gentes en la construcción del aterrazamiento agrícola. Centenares de pequeñas parcelas escalonadas apuntaladas por miles de toneladas de piedras perfectamente colocadas. Todas ellas aprovechando el menor resquicio de tierra cultivable ganada a las laderas no rocosas, y dispuestas en muchos niveles, tantos que, visto desde la altura, parece una gran escalera para gigantes. Salvando las distancias, a veces me recuerdan a las construcciones mesoamericanas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero a pesar del ingenio, el precio de tener que pelear contra una naturaleza que tiene poco de amable, es que la mecanización es muy complicada y que no se elige dónde sembrar el trigo. Y a veces este “dónde” es lejos, teniendo además que salvar pronunciados desniveles. Las labores del campo se hacen a mano o, si se puede, con la ayuda de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;somboks&lt;/i&gt; (1) y arado romano de madera. Y todo o la mayor parte del acarreo agrícola se hace a pie y a la espalda, a la espalda de mujer, de nuevo, en canastas trenzadas en forma más o menos cónica con una capacidad de unos 16 kg. En ellas transportan hierba, abono, madera, grano, aperos y todo aquello que sea menester para que el campo produzca y la familia tenga alimento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Por lo demás, el día en “la ciudad” (Khaplu ya tiene sus 90.000 habitantes), se ha dado bien, con la visita al servicio sanitario y al hospital para ver de coordinar acciones en la formación de agentes de salud. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Y también ha habido espacio para un poco de turismo. Khaplu fue uno de los reinos más prósperos de Baltistán, y como recuerdo queda el antiguo Palacio del Rajá, un bonito edificio del s.XIX de estilo tibetano que está siendo restaurado por la rama cultural de la organización del Aga Khan para convertirse en un hotel de 5 estrellas, del estilo al de Shigar. A un corto paseo, en el barrio de Chakhchun, acosada por las casas, encontramos una preciosa mezquita de madera grabada que, según dicen, data del s.XVI y fue erigida por Syed Ali Hamadani, el primer predicador musulmán de la zona. La única contrariedad ha sido no poder hacer las compras previstas ya que el bazar se encontraba en huelga. Al parecer, alguna autoridad en Skardu, de mayoría chiita, ha hecho algún comentario contra los nurbakhshi, mayoría en toda esta zona, y las tiendas han cerrado en señal de protesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Al volver a Machulu, hemos recogido a tres mujeres del pueblo que regresaban andando. Han montado atrás, conmigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;(1) El &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;sombok&lt;/i&gt; es el híbrido entre yak y vaca, una especie de mula pero bovina y de alta montaña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5617249306636744087?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5617249306636744087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/khaplu.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5617249306636744087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5617249306636744087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/khaplu.html' title='Khaplu'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-1396866407282288136</id><published>2011-04-13T03:22:00.000+05:00</published><updated>2011-04-13T03:22:06.987+05:00</updated><title type='text'>Nota al magen</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tras 15 horas de agotador viaje por fin hemos llegado a Islamabad. Hasta hoy mismo, las dificultades en las comunicaciones han resultado infranqueables, de ahí el parón en la actualización del blog: simplemente, ha sido imposible conectarnos a Internet. Mañana mismo -hoy, en realidad- comenzaré a publicar lo que he venido escribiendo estos días. Intentaré hacerlo con orden, aunque no os lo puedo prometer; como tampoco os puedo prometer fotografías, y no porque no las haya, sino porque es complicado trabajar con ellas en estas condiciones. Pero se intentará...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-1396866407282288136?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/1396866407282288136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/nota-al-magen.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/1396866407282288136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/1396866407282288136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/nota-al-magen.html' title='Nota al magen'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5644012184012230518</id><published>2011-04-09T18:07:00.004+05:00</published><updated>2011-04-24T15:19:27.930+05:00</updated><title type='text'>One pen!</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NqmnmDRoMeM/TaBaRnEQoxI/AAAAAAAAAEk/rb_aEHBKZYg/s1600/IMG_8885.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-NqmnmDRoMeM/TaBaRnEQoxI/AAAAAAAAAEk/rb_aEHBKZYg/s400/IMG_8885.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;“!&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Angraiz&lt;/i&gt;, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;nimo&lt;/i&gt;¡, ¡&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;angraiz&lt;/i&gt;, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;nimo&lt;/i&gt;!”, ese es el grito de guerra de las decenas de niñas y niños que salen al camino cuando paseamos por Machulu o cualquier otro pueblo del valle, e incluso por Khapulu o Skardu. Inevitablemente me trae recuerdos de otros lugares más al sur, cuando la chavalería te persigue por ejemplo en Senegal con su “tubab, tubab”, o con el “mzungu” de los países que comparten el kiswahili. Solo que aquí se nos distingue por género ya que &lt;em&gt;nimo&lt;/em&gt; es la mujer extranjera y &lt;em&gt;angraiz&lt;/em&gt; el hombre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Como en otros lugares, seguir en cuadrilla a los extraños bichos que han aterrizado en su aldea y que ponen algo de sabor en la condimentación habitual de sus pasatiempos, se convierte en un juego donde las risas explotan entre la lejanía y la cercanía, según la confianza que vayan tomando, entre plantes y escaramuzas de los más osados y escarceos, asomos y escondidas de las más tímidas. Porque siempre son las niñas -con sus velos y sus libros-, las más prudentes y las que más guardan las distancias; y más descarados los niños con sus aros y sus palos de cricket.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-7dDF_4BHiJw/TaBbSSnKY4I/AAAAAAAAAEo/aEDk6xf8ZrA/s1600/NiÃ±os+1.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="262" r6="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-7dDF_4BHiJw/TaBbSSnKY4I/AAAAAAAAAEo/aEDk6xf8ZrA/s400/Ni%25C3%25B1os+1.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Nunca llegan a la impertinencia, aunque muchos de sus mayores, cuando el número de infantes se incrementa de manera “peligrosa”, se encargan de espantarles con un bufido para que no nos molesten más allá de lo razonable. En realidad da igual, porque a las y los espantados pronto les toman otros el relevo. Pero la verdad es que no resulta molesto. Incluso a veces, entrar en el juego es una forma de ganar su confianza y la de las personas adultas, que ven cómo no ponemos barreras sorprendiéndose gratamente de que compartamos esos momentos con los y las chavalas, cosa que no es habitual ya que los mundos de la infancia y de la edad adulta se mantienen aquí bastante separados y las muestras de afecto, al menos en público y más en el mundo rural, son escasas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En ocasiones, también como en tantos otros lugares, el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;angraiz-nimo&lt;/i&gt; viene ribeteado con una coletilla que en este caso es “&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;one pen&lt;/i&gt;”. No es el agobiante “&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;done moi cadeau&lt;/i&gt;” de Senegal, por seguir con el mismo ejemplo, pero las niñas y los niños del valle de Hushe ya han aprendido a pedir a las y los visitantes. Piden un inocente bolígrafo que ellas y ellos no tienen y que saben nosotras y nosotros sí. Resulta difícil no ponerse a repartirlos con dadivosidad…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hay muchas niñas y niños en el valle. Como ya dijimos la natalidad se ha reducido bastante, pero sigue siendo alta. En general, sufren los mismos problemas de salud que las personas adultas con la particularidad de que su mayor vulnerabilidad hace que la mortandad infantil, sin ser exagerada, es relativamente elevada, especialmente durante el primer año de vida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Su vida diaria se reparte entre la escuela y la calle, al menos mientras dura su infancia. A corta edad comienzan a ayudar en las labores de las personas adultas. Los niños a eso de los 10 años y sobre todo en labores del campo; las niñas comienzan antes con el cuidado de sus hermanas y hermanos y en las tareas de la casa y, posteriormente también en la tierra. Pero es una infancia en general sencilla,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;disfrutando de gran libertad de movimientos y con felicidad en sus rostros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-O6gXwH2cf9w/TaBcMuWWzxI/AAAAAAAAAEs/uU6KjOI_q94/s1600/Ni%C3%B1as+1.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-O6gXwH2cf9w/TaBcMuWWzxI/AAAAAAAAAEs/uU6KjOI_q94/s400/Ni%25C3%25B1as+1.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Quizás el cambio más espectacular e importante experimentado, y en muy poco tiempo, desde 2007, se ha producido en la educación. En los últimos 5 años se ha pasado de un 30% de escolarización a un 100% entre los niños y un 95% entre las niñas, con experiencias tan interesantes como la Munawar, que significa “Amanecer”, una especie de cooperativa de enseñanza formada por un gran número de padres y madres de Machulu que veían que las escuelas del Gobierno no daban una respuesta adecuada a la educación de sus hijos e hijas. Prácticamente no hay ya familias en el valle que no crean que la educación es fundamental para el futuro de sus hijas e hijos. Aunque quedan asignaturas pendientes, sobre todo en salud e higiene, el paso dado en educación es tan importante que hay fundadas esperanzas de que sirva para ir avanzando en otros aspectos como, por ejemplo, la igualdad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5644012184012230518?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5644012184012230518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/one-pen.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5644012184012230518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5644012184012230518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/one-pen.html' title='One pen!'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-NqmnmDRoMeM/TaBaRnEQoxI/AAAAAAAAAEk/rb_aEHBKZYg/s72-c/IMG_8885.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-8889964838607953100</id><published>2011-04-09T17:40:00.002+05:00</published><updated>2011-04-09T17:42:17.205+05:00</updated><title type='text'>Mujeres 3. Una foto para la exposición</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-FnurD4jFSrg/TaBTb57JmeI/AAAAAAAAAEE/55DHoTbPimM/s1600/Mujeres+ab.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="286" src="http://2.bp.blogspot.com/-FnurD4jFSrg/TaBTb57JmeI/AAAAAAAAAEE/55DHoTbPimM/s400/Mujeres+ab.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;En Baltistán está prohibido fotografiar a las mujeres, una prohibición un tanto laxa pero que ellas han interiorizado hasta el punto de que ocultan sus rostros, se dan la vuelta e incluso huyen frente al mínimo amago de levantar la cámara. En ocasiones, da coraje llevarla fuera de la funda porque si te cruzas con ellas en el camino se detienen y se giran hasta que has pasado, o abandonan sus tareas hasta que ven que te alejas. Uno se siente como un depredador aunque la única intención sea tomar imágenes del paisaje.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los hombres sin embargo, no sólo no tienen ningún problema sino que piden que les hagas fotos; incluso cuando no te lo piden y se dan cuenta de que les vasa fotografiar, posan orgullosos y con la más digna de sus expresiones. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A veces, las mujeres no ponen reparos si se les fotografía de espaldas y sólo algunas, aquellas pocas que han salido del valle a Gilgit o Islamabad, que tienen estudios o que han frecuentado el trato con personas de otros países, son menos reacias y acceden si se les pide con amabilidad, pero siempre con ese gesto de rubor inicial que consiste en bajar los ojos y sonreír mientras se llevan la mano a la boca junto con el velo para después dejarlo caer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Todavía no he sido capaz de saber el porqué, pero incluso las niñas más jóvenes, cuatro, cinco años, tienen este comportamiento. Charlando con alguna mujer lo más que he conseguido es que aludan a la tradición, una tradición que nadie explica y que quizás nadie comprenda. Los hombres directamente pasan la pelota a las mujeres diciendo sin más que ellas no quieren fotos. Puede que nadie sepa realmente de dónde viene este comportamiento, y también cabe la posibilidad de que no quieran decírnoslo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-JSA_54-xxh0/TaBTrM5yUFI/AAAAAAAAAEI/MGYfbaCvbbs/s1600/mujeres+acbaja.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="268" src="http://1.bp.blogspot.com/-JSA_54-xxh0/TaBTrM5yUFI/AAAAAAAAAEI/MGYfbaCvbbs/s400/mujeres+acbaja.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En el segundo semestre de este año se quiere hacer una exposición fotográfica con imágenes que representen la realidad del valle y el trabajo que está llevando a cabo la Fundación. Las mujeres son una parte fundamental de esta realidad por lo que es imprescindible que estén presentes. La idea era tomar una imagen de cuatro generaciones de mujeres, de una misma familia o no, pero donde se puedan apreciar las pocas o muchas diferencias que hay entre ellas. De momento, ha sido imposible.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Al final, robar fotos de mujeres se convierte en una cacería al acecho buscando su descuido o la distancia adecuada para el teleobjetivo. Para mí es un juego pero para ellas una constante molestia, una amenaza permanente que acaba alejándolas de querer tener contacto con quienes venimos de fuera. Cuando finalmente me hago consciente de esta situación, comienzo a sentirme un &lt;i&gt;paparazzi&lt;/i&gt; de la pobreza y del choque cultural, llegan las contradicciones y las dudas, entre el respeto necesario a quien claramente te está diciendo que le dejes en paz y aceptar, una vez más, la que sospecho es otra forma de invisibilización de las mujeres, invisibilización hasta el punto de no poder mostrar su imagen en una fotografía. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El otro día, una amigo baltí nos invitó a comer en su casa. Antes de que sacaran el &lt;i&gt;chapati&lt;/i&gt; y el pollo con salsa &lt;i&gt;masala&lt;/i&gt;, se acercó a mí con un viejo álbum de fotos. Me fue mostrando orgulloso sus recuerdos de cuando era porteador de altura, sus expediciones con grupos japoneses, alemanes, italianos, en baltistán y en otros países, y regodeándose cada vez que aparecía acompañado de montañeros vascos. Era su pequeña o gran historia personal atesorada en una colección de fotografías, algunas descoloridas por el tiempo y por haberlas manoseado cada vez que algún invitado, como nosotros, comparte suelo en su sala de estar. Entre todas las fotos había alguna de su hijo, pero salvo alguna occidental no aparecía ninguna mujer, tampoco de su familia. Cuando le preguntamos por ello nos miró como las vacas al tren, no sé si es que nunca se lo había cuestionado o si sabía muy bien la razón por la que le hacíamos la pregunta, porque cuando quieren ser crípticos lo son con una increíble facilidad. El caso es que acabó esquivando nuestro interés.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Él nos había mostrado su historia, las mujeres simplemente no tienen historia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-8889964838607953100?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/8889964838607953100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/mujeres-3-una-foto-para-la-exposicion.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/8889964838607953100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/8889964838607953100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/mujeres-3-una-foto-para-la-exposicion.html' title='Mujeres 3. Una foto para la exposición'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-FnurD4jFSrg/TaBTb57JmeI/AAAAAAAAAEE/55DHoTbPimM/s72-c/Mujeres+ab.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-3045475986403265220</id><published>2011-04-08T12:35:00.003+05:00</published><updated>2011-04-09T17:50:34.666+05:00</updated><title type='text'>Payoo chai</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ayer tome &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;payoo chai&lt;/i&gt;, un brebaje hecho con te, sal, manteca o mantequilla, leche y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;sora&lt;/i&gt;, es decir, bicarbonato, que le da un color rojizo parecido al caldo de las alubias. Tiene una fama espantosa entre los occidentales que lo han probado, hasta tal punto que la gente del pueblo evita ofrecernoslo y he tenido que pelearme para que me lo dejen beber. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Contrariamente a lo que me habia comentado todo el mundo y a lo que por lo tanto esperaba, no me parecio desagradable, es mas, incluso puedo decir que me gusto, aunque dudo de que puediera hacer lo mimsmo que hacen por aqui, es decir, desayunarlo todos los dias y tomarse entre 10 y 12 tazones mas a lo largo de la manana. Pero claro, todo depende de cuanto apriete el hambre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ZB_DSALBdB4/TaBV7Gym3gI/AAAAAAAAAEU/FNgIIe3-gD8/s1600/IMG_8889.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="http://3.bp.blogspot.com/-ZB_DSALBdB4/TaBV7Gym3gI/AAAAAAAAAEU/FNgIIe3-gD8/s400/IMG_8889.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El valle sobrevive con una dieta muy básica compuesta de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chapati&lt;/i&gt; o &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;rostí&lt;/i&gt; -dos formas de tortas de trigo-, té salado (que es lo que literalmente significa &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;payoo chai&lt;/i&gt;), arroz cocido y &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;balé&lt;/i&gt; en invierno (una sopa de trigo y pasta). Verduras toman muy de vez en cuando y carne una vez cada 20 dias mas o menos, normalmente de pollo, que es la mas barata y la mas socorrida. En contadas ocasiones comen cabra, vaca o sombok, el hibrido entre vaca y yak. Leche y yogur tampoco son cosas de todos los dias, y fruta, solo una y solo en verano, albaricoques, que recogen en temporada de las decenas y decenas de arboles semisalvajes que adornan las aldeas y que secan para su posterior venta como orejones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Con una dieta de estas caracteristicas, la malnutricion es uno de los males edemicos de la poblacion y con ella un bajo nivel de defensas, que acarrean enfermedades como la anemia o son pista de aterrizaje para otras. Pero no solo la mala alimentacion causa problemas de salud, tambien la falta de higiene. Asi, son muy frecuertes las dermatitis, las hepatitis A y B y los cuadros diarreicos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero con todo, la mayor parte de la patologia que se observa, mas del 50%, son enfermedades respiratorias. Inviernos largos y extremadamente frios con unas viviendas cuyo unica fuente calor es la cocina baja sin una salida de humos adecuada, se alian para que los pulmones y los bronquios vayan adquiriendo, probablemente, el mismo color negro que tapiza las paredes. Tampoco ayudan la insalubridad de calles y acequias y el constante polvo que flota en el ambiente, espcialmente en dias de viento, que no son pocos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Resulta curiosa la frecuencia de la hipertension. Hay quien dice que la altitud algo tiene que ver ya que hace que el corazon haya de trabajar mas, pero tambien hay quien se inclina a pensar que algo tendra que ver el ingente consumo de sal y el ya citado bicarbonato, que prolifera con abundancia en muchas de las comidas ademas de en el mencionado te salado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;De nuevo, quienes mas sufren el azote de la enfermedad son las mujeres, que son el eslabon mas debil y menos considerado de la comunidad y, por consiguiente, su salud es menos prioritaria. Como ejemplo, en el ultimo ramadan murieron dos mujeres por extenuacion. Ademas, la mortandad relacionada con el parto no es desdenable. En los dias en los que llevamos aqui, una mujer murio en Machulu seis dias despues de dar a luz y otra en Talish en un nacimiento gemelar. Los partos se realizan normalmente en casa, asistidos por mujeres del pueblo con mas experiencia y en unas condiciones sanitarias practicamente inexistentes. Si el parto viene complicado, se traslada a la mujer a Skardu siempre que sea posible, a mas de una hora por una carretera bastante mala. Los fallecimientos suelen producirse fundamentalmente por hemorragias, infecciones y abortos. Tambien suelen darse muerte de bebes, a menudo entre el sexto mes y el ano, por diarreas.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Gyxsq9rDHSU/TaBVKLGzppI/AAAAAAAAAEM/qW_QzvCBD_c/s1600/IMG_8864.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="291" src="http://1.bp.blogspot.com/-Gyxsq9rDHSU/TaBVKLGzppI/AAAAAAAAAEM/qW_QzvCBD_c/s400/IMG_8864.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por otro lado, los servicios medicos y hospitalarios, que dependen del Gobierno, tampoco son para tirar cohetes. Existe algo asimilable a nuestros centros ambultorios en el pueblo de cabecera, en este caso Machulu, pero sus recursos son infimos, el personal medico y sanitario no siempre tiene la formacion adecuada y carecen de personal tecnico especializado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los hospitales tampoco gozan de buenas condiciones. El de Skardu, la capital de Baltistan, esta en un estado deplorable (suciedad, dos mujeres por cama con sus respectivos hijos e hijas, falta de material...), y si bien el de Khapulu esta bastante mejor ni de lejos alcanza los estandares que en Euskal Herria se considerarian minimos. Y el rabajo que se realiza en prevencion es, cuando menos, escaso, con algun programa de educacion higienico-sanitaria de dudosa eficacia, algo sobre planificacion familiar y campanas de vacunacion como la que acaba de finalizar contra la polio, cuyo control aun se puede ver pintado en tiza en las puertas de las casas de las familias que han sido vacunadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-UPPqlpEPIfQ/TaBVTnRCg9I/AAAAAAAAAEQ/7vdnjP-OTPk/s1600/Vacunas+en+puertas.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="267" src="http://4.bp.blogspot.com/-UPPqlpEPIfQ/TaBVTnRCg9I/AAAAAAAAAEQ/7vdnjP-OTPk/s400/Vacunas+en+puertas.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Respecto a la planificacion familiar se dirige fundamentalmente a las mujeres, los hombres participan poco o nada. Se basa sobre todo en pastillas anticonceptivas y cosas como el condon estan aun bastante lejos de ser aceptadas. Cabe decir, sin embargo, que han surtido efecto en los ultimos anos en realidad en todo Pakistan, reduciendose el numero de hijos e hijas por familia de 10 u 11 a unos 5, si bien en zonas rurales es algo mayor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La labor que queda por hacer en este area es bastante ardua y la Fundacion lleva ya unos anos trabajando en las areas de alimentacion, higiene y salud, siempre desde la prevencion y sin inmiscuirse en las labores asistenciales. Uno de los campos de batalla ha sido el agua, con proyectos de regadio e instalacion de agua en hogares. Otros han venido a instalar, por ejemplo, servicios en las escuelas y pronto se pondra en marcha un programa de formacion para agentes locales sociosanitarios.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En alimentacion, el trabajo ha estado dirigido a la diversificacion en la produccion de alimentos para la venta y para el consumo. Se esta experimentando con nuevos arboles frutales y con nuevas formas de cultivo y recoleccion del albaricoque. Igualmente se puso en marcha hace ya alun tiempo un proyecto dirigido a la instalacion de invernaderos que permitiera producir antes y, sobre todo, tener un mayor abanico de alimentos. De momento es el programa mas existoso aparte del de regadio, y ya comienzan a verse las &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;green houses&lt;/i&gt;, como aqui se denominan, salpicando las terrazas del valle con acelgas, puerros, zanahorias, tomates...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;PS. Escribo desde un teclado sin tildes y sin enes con virgula...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-3045475986403265220?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/3045475986403265220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/payoo-chai.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/3045475986403265220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/3045475986403265220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/payoo-chai.html' title='Payoo chai'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ZB_DSALBdB4/TaBV7Gym3gI/AAAAAAAAAEU/FNgIIe3-gD8/s72-c/IMG_8889.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-4611417337740311002</id><published>2011-04-07T13:26:00.001+05:00</published><updated>2011-04-08T12:39:24.143+05:00</updated><title type='text'>Economias</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No es difícil imaginar lo que sería de estas montañas si se encontraran en Europa o Estados Unidos. Probablemente habría un par de docenas de parques naturales convertidos en parques temáticos, con teleféricos, funiculares, alojamientos de primera calidad, buenas carreteras y pistas de esquí. Vendrían miles de turistas gastando dinero a raudales para disfrutar del espectáculo y a dar paseos en yak.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-iUiVMAATNl4/TZ67P2s7BqI/AAAAAAAAAD8/fUqvP0HIXFQ/s1600/Monte.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-iUiVMAATNl4/TZ67P2s7BqI/AAAAAAAAAD8/fUqvP0HIXFQ/s400/Monte.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero estas montañas, que atesoran lugares aún vírgenes, están en Pakistán, un país donde la pobreza y la corrupción campean a sus anchas pero que es, eso sí, una potencia nuclear que gasta más de la mitad de su presupuesto en armas; un país en un ridículo estado de guerra permanente con India, donde las potencias occidentales se juegan parte de sus intereses geoestratégicos en la zona y donde el terrorismo integrista religioso golpea con fuerza, sin que a veces se sepa con seguridad si alentado o reprimido por el Gobierno. Ciertamente, no es una buena carta de presentación para invitar a la gente a venir y esperar miríadas de turistas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Sin embargo, aún junto a un polvorín, los valles baltís son un remanso de paz. Sus gentes son amigables y tranquilas, pacíficas, conservadoras y celosas de su cultura y sus tradiciones para bien y para mal. Quizá sea su credo nurbakhshi, desarrollo local del sufismo imamiya, que les aleja de los clásicos conflictos entre chiitas y sunitas; o quizás sea el aislamiento secular de unas tierras a las que apenas hace seis años llegó la luz eléctrica, donde la traída de agua a las casas ha sido una de las mayores revoluciones en generaciones, donde recorrer 15 km supone más de una hora en coche, y donde hablar por teléfono o conectarse a Internet resulta a la vez trabajoso, azaroso y desesperante para una mente como la nuestra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En Baltistán la gente, básicamente, vive al día. La ocupación principal es la agricultura. La tierra no es mala, pero es escasa, robada literalmente a la montaña en minúsculos aterrazamientos escalonados difíciles de mecanizar y dedicados casi en exclusiva al trigo sarraceno. También el agua es un problema ya que no siempre hay o no siempre está a mano. Quedan los albaricoques, abundantes en las partes bajas del valle pero inexistentes más al norte y, en cualquier caso, sin los cuidados necesarios ni las técnicas de recogida más idóneas. Tenemos, por lo tanto, una agricultura de subsistencia que no sólo no puede producir excedentes sino que es insuficiente para dotar a la gente de la cantidad de comida que necesita y de una alimentación adecuada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6J-LEQ-WycU/TZ67fJcV54I/AAAAAAAAAEA/SPk_dAFyrtY/s1600/Arando.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="248" r6="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-6J-LEQ-WycU/TZ67fJcV54I/AAAAAAAAAEA/SPk_dAFyrtY/s400/Arando.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La producción para la venta es, por lo tanto, mínima, a lo que hay que sumar una cultura donde conceptos como previsión, iniciativa, sistematicidad o planificación son, si no ajenos,&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;si de difícil inserción en la vida y el trabajo diarios. Las dos únicas salidas que tradicionalmente se plantean a la hora de abordar el problema de la obtención de recursos económicos son la emigración y el turismo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No hay familia en el valle que no tenga al menos un miembro trabajando en Gilgit, Rawalpindi, Karachi o el extranjero, desde Arabia Saudí hasta Japón. Y hablo en masculino porque son ellos -el marido, los hijos-, quienes salen para trabajar sobre todo en la construcción, los restaurantes y los hoteles; a ellas no les está permitido viajar, salvo con el marido o el padre. La emigración es una de las principales fuentes de ingresos de unas familias de carácter clánico, donde la autoridad está perfectamente marcada y jerarquizada, y donde las fidelidades se establecen de manera indisoluble transmitiéndose las obligaciones de generación en generación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En el turismo descansan gran parte de las esperanzas de futuro. Hasta la fecha, la llegada de visitantes a los valles se ha sustentado en expediciones de montaña, tanto escaladores y escaladoras que vienen a hollar algunas de las cumbres más altas y más atractivas del planeta (K2, Chogolisa, Gasherbrum, Masherbrum, Broad Peak…), como turistas que llegan atraídos y atraídas por recorridos como el del Baltoro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Muchos de los hombres de las diferentes comunidades del valle de Hushé, por ejemplo, han sido y son guías de trek, cocineros o porteadores de altura, habiendo participado en todas las grandes expediciones al Karakorum y, por supuesto, a las vascas, acompañando a nombres como Javi Alonso Aldama, Juanjo San Sebastián, &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Jose Carlos Tamayo, Martín Zabaleta, Kike de Pablos, Inaki Alvarez, Juanito Oiarzabal, Txema Cámara, Atxo Apellaniz, Ignacio Llorente, Alberto y Félix Inurratgi, Inaki Otxoa, Edurne Pasaban, Juanra Madariaga, Alex Txikon, Jon Lazkano, Juan Vallejo, Adolfo Medinabeitia… No es difícil encontrar jóvenes y mayores que chapurrean castellano o que te saludan, y a veces algo más, en euskara. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Debido a la difícil situación política en Pakistán, la llegada de turistas y expediciones se ha reducido en los últimos años, lo cual ha supuesto un golpe a las economías familiares. Pero si algo le sobra a Baltistán son atractivos, especialmente en naturaleza pero también culturales. La agricultura difícilmente puede dar mucho más de sí debido a la violencia de la orografía y a la falta de terreno cultivable. Es también difícil un desarrollo industrial, pero si la situación política mejorase, no es descabellado pensar en que el turismo pueda convertirse en motor económico de la zona. De hecho se están estudiando fórmulas, también desde la Fundación, que puedan dar forma a un desarrollo turístico que no copie el modelo que mencionábamos al principio, que sea equilibrado y sostenible y, sobre todo, que revierta en la comunidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-4611417337740311002?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/4611417337740311002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/economias.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4611417337740311002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4611417337740311002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/economias.html' title='Economias'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-iUiVMAATNl4/TZ67P2s7BqI/AAAAAAAAAD8/fUqvP0HIXFQ/s72-c/Monte.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-8775682986693195443</id><published>2011-04-06T01:46:00.000+05:00</published><updated>2011-04-06T01:46:01.715+05:00</updated><title type='text'>Mujeres 2</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-F7qoELknWLQ/TZt_C78Ja4I/AAAAAAAAADo/pRyoTfUmcts/s1600/Flor+de+albaricoque+2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-F7qoELknWLQ/TZt_C78Ja4I/AAAAAAAAADo/pRyoTfUmcts/s400/Flor+de+albaricoque+2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Son las 12 del mediodía. Tras caer derrotado por la lentitud de la conexión a Internet, llevo mi mirada hacia la claridad del día&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;con la esperanza de que este soberbio paisaje de montañas calme mi ansiedad. Pero hay algo que llama mi atención; justo debajo de mi ventana, en una de las decenas y decenas de terrazas que escalan las laderas ganando tierra de cultivo a la cordillera, hay dos mujeres trabajando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Para cuando escribo estas líneas llevan ya tres horas levantando tierra con pequeñas palas, tierra que golpean para desmenuzarla y airearla y, posteriormente, alisarla e igualarla con un rastrillo preparando el terreno para la siembra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Laboran sin pausas, de manera metódica y sabiendo exactamente dónde y cómo introducir la herramienta. El trabajo es manual en su totalidad. Una, la más joven, viste de negro y va envuelta en una manta marrón, raída y sucia, por cuya parte superior, a la espalda, siempre a la espalda, asoma la cabeza de un bebé de unos siete meses, con un gorro de lana que casi le cubre los ojos; en algún momento quizá fue blanco y aún conserva un vestigio de color rojo en la flor bordada que adorna sus orejeras. La otra mujer, algo mayor, viste de fucsia, contrastando fuertemente con el marrón oscuro de la tierra recién volteada y añadiendo un toque de alegría en un paisaje cerrado dominado por los grises de las piedras que delimitan las parcelas. Ambas llevan cubiertos los cabellos con sendos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;hiyab&lt;/i&gt; amplios y largos, que esconden también sus hombros y sus pechos y que, a pesar de su habilidad en vestirlos, dificultan sus movimientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La segunda mujer va igualmente acompañada por un niño, de unos dos años, que corretea por la tierra y, de vez en cuando, agarra la pala, la coloca en la superficie, pisa la parte superior, empuja hacia abajo y la introduce hasta donde sus fuerzas lo permiten que, como cabe esperar, es poco. A modo de juego imita los movimientos de su madre a quien día a día ve hacer el mismo trabajo, y lo que llama la atención es la habilidad y la precisión con que realiza cada uno de los movimientos. Ella le deja hacer hasta que se aburre y comienza a corretear revolcándose de cuando en cuando.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Apenas hablan. Tienen que terminar cuanto antes ya que les espera la labor de la casa, donde alguna otra mujer de la familia seguramente habrá ido adelantando quehaceres. La tarea es pesada y monótona, salvo cuando levantan las hileras de tierra que sirven para establecer las cuadrículas que serán inundadas para el riego. Es el único momento que aparentemente les obliga a pensar, a diseñar, a decidir el tamaño más adecuado para la posterior cosecha y las direcciones de los bancales para sacar el máximo provecho al espacio disponible, se me antoja un rincón para la creatividad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Como en tantas otras culturas, la agricultura es cosa de mujeres. Al verlas trabajar me gustaría adivinar lo que pasa por sus cabezas y sus corazones para saber si se permiten algo más que no sea la siguiente obligación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Esta mañana no he mirado a las montañas. Ya están floreciendo los albaricoques.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-8775682986693195443?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/8775682986693195443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/mujeres-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/8775682986693195443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/8775682986693195443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/mujeres-2.html' title='Mujeres 2'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-F7qoELknWLQ/TZt_C78Ja4I/AAAAAAAAADo/pRyoTfUmcts/s72-c/Flor+de+albaricoque+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-4812849902029492460</id><published>2011-04-05T08:00:00.003+05:00</published><updated>2011-04-08T12:57:07.609+05:00</updated><title type='text'>Khande</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La mañana nos despierta muy temprano con un cielo azul casi limpio de nubes. Apenas con una salpicadura de gato en la cara, lo justo para despertar, salgo a la calle para mirar hacia el norte. Allí está, hoy sí. Cerrando el valle, como una gran torre de perfil triangular y resplandeciendo como un sol blanco, se yergue el Masherbrum alzando su cima hasta los &lt;metricconverter productid="7.821 m" w:st="on"&gt;7.821 m&lt;/metricconverter&gt;. Si camináramos 4 o 5 horas, llegaríamos hasta el campamento base. Dicen quienes han estado que es un lugar precioso. Me conformo con verlo en la lejanía desde esta atalaya privilegiada porque hemos de partir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-IBWwydXEFCI/TZuAtBcFkgI/AAAAAAAAADs/fNIlvhV79M4/s1600/Masherbrum+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-IBWwydXEFCI/TZuAtBcFkgI/AAAAAAAAADs/fNIlvhV79M4/s400/Masherbrum+1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero antes, en compañía de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Little&lt;/i&gt; Karim y Akhom, damos un paseo por las escasas pero laberínticas calles de Hushe, unas calles estrechas, de barro, donde gentes y animales - cabras, ovejas, yaks y sokmos-, se cruzan sin molestarse y sabiendo unas y otros a dónde van.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Visitamos la mezquita nueva, una construcción que si bien no es un edificio grande, es descomunal para unas gentes que nadan en la pobreza. Soy consciente de que voy a hacer una crítica fácil pero no renuncio a ella porque en nombre de dios se cometen grandes y pequeñas barbaridades. Quizás ésta sea de las pequeñas si la miramos desde la treintena de cadáveres que un atentado suicida ha repartido hoy mismo en una mezquita sufí del Punjab, pero es enorme para una comunidad que necesita de todos sus recursos y de todas las ayudas para comer y para que sus niñas y niños no mueran de enfermedades curables. Sólo nos sirve de consuelo que, al menos, se ha respetado la forma tradicional en que se construyen las mezquitas en Baltistán, con una arquitectura muy particular que nos remite irremediablemente a su pasado budista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Visitamos también la vieja mezquita, casi en ruinas pero aún en uso y, no muy lejos, la tumba del mulá. Otra vez más de lo mismo, el fervor religioso haciendo distraer tiempo, trabajo y recursos de las necesidades más básicas. Quizás adivinan lo que estamos pensando, y quizás por eso nos preguntan si nosotros enterramos también así a nuestros jefes religiosos, o quizás sea simple curiosidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Nos despedimos de las gentes de Hushe y nos dirigimos a Khande. Ir de pie y mirando al frente en el remolque de una &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;pick up&lt;/i&gt; es una de mis formas preferidas de viajar, especialmente si el paisaje es tan espectacular como el que ya conocía del día anterior. Contemplarlo y sentir la emoción que provoca el aire en el rostro mientras pasan los kilómetros y las horas en un devenir de pensamientos, sueños, horizontes y, muchas veces, vacíos, me resulta una experiencia sumamente gratificante. En este caso, lo abrupto del terreno y el vértigo añaden un plus que poco tiene que ver con la adrenalina y mucho con la suerte de poder discurrir por estos parajes difíciles y únicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Khande está a mitad de camino. Es una aldea que, en realidad, son una y media: Khande Nueva y Khande Vieja. De la vieja queda poco. Hace unos años, una avalancha de rocas desprendidas de la montaña destruyó un gran número de casas. Afortunadamente, nadie murió y quienes perdieron su hogar pudieron reconstruirlo. No pasó mucho tiempo cuando una segunda avalancha se llevó por delante esta vez a la mayor parte del pueblo. Un enorme derrubio y un pie de ladera cubierto de rocas es lo que queda de aquella última desgracia. Milagrosamente, tampoco esta vez hubo víctimas pero a la segunda aprendieron la lección. Decidieron trasladar el pueblo a un lugar más seguro y lo levantaron un par de kilómetros al norte, en una especie de llanura entre la ladera oeste y el río. Así nació la nueva Khande aunque algunas familias, cuyas casas no se vieron afectadas, prefirieron seguir habitando en el antiguo emplazamiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Lejos ya de los derrumbes, el problema al que ahora se enfrentan es el agua: necesitan agua para regar. El lugar es un secarral polvoriento sobre el río del que lo separa un barranco horizontal. Tomar el agua del cauce y subirlo es inviable, por lo que se impone otra solución que consiste en traerla de un manantial situado a &lt;metricconverter productid="3.115 m" w:st="on"&gt;3.115 m&lt;/metricconverter&gt; de altitud, &lt;metricconverter productid="200 m" w:st="on"&gt;200 m&lt;/metricconverter&gt; por encima del pueblo. &lt;personname productid="La Fundaci�n" w:st="on"&gt;La Fundación&lt;/personname&gt; lleva trabajando en ello dos años, topándose con dificultades tanto técnicas como organizativas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El proyecto inicial corrió a cargo del Gobierno, quien planteó una solución faraónica consistente en la construcción de un acueducto colgante que salvara el ancho del barranco formado por el río de una longitud de unos &lt;metricconverter productid="125 m" w:st="on"&gt;125 m&lt;/metricconverter&gt;. No tuvieron en cuenta ni la inestabilidad del terreno ni el fuerte viento que afecta a la zona y que hacían&amp;nbsp;imposible semejante obra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Una vez descartada, se intenta encontrar otra pero las propuestas de la comunidad chocan con su nula coordinación y su falta de perspectiva a la hora de calcular unos costes de mantenimiento asumibles por la comunidad. Finalmente, una vez claro que la obra debe minimizar las necesidades de mantenimiento, ser técnicamente adecuada y económicamente viable, se hace una propuesta por un lugar donde no sea preciso construir un gran acueducto y basada en el sistema de los vasos comunicantes, de modo que la toma se haga en el citado manantial, un lugar más elevado que la recibida, y que el agua baje con la suficiente presión, ya que ha de salvar el centenar de metros de subida que separan al río.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hemos ido a reconocer el terreno junto con los responsables de la comunidad y Raha, el ingeniero pakistaní que se encargará del nuevo proyecto. Hemos hecho el recorrido que supuestamente llevará la toma de agua, haciendo las mediciones necesarias y subiendo hasta el manantial. Todo parece indicar que es factible. Ahora, el ingeniero tendrá que elaborar su proyecto, contrastarlo con la comunidad y con &lt;personname productid="La Fundaci�n" w:st="on"&gt;la Fundación&lt;/personname&gt; para el OK final. Si todo está en orden, el siguiente paso será buscar la financiación. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El recorrido ha sido una larga caminata monte arriba por encima de los &lt;metricconverter productid="3.000 m" w:st="on"&gt;3.000 m&lt;/metricconverter&gt; cruzando ríos, terrazas de cultivo y zonas agrestes de gran belleza con farallones verticales, bosquetes de cipreses, pequeños neveros y cumbres blancas. Por&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;momentos, la altitud hacia un poco más difícil respirar y caminar, pero el paseo ha sido precioso, haciéndonos olvidar en alguna ocasión que estábamos allí para evaluar la viabilidad de un proyecto y no para gozar de la montaña. A decir verdad, ambas cosas han sido compatibles.&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-4812849902029492460?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/4812849902029492460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/khande.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4812849902029492460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4812849902029492460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/khande.html' title='Khande'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-IBWwydXEFCI/TZuAtBcFkgI/AAAAAAAAADs/fNIlvhV79M4/s72-c/Masherbrum+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-1814354690267199590</id><published>2011-04-05T07:58:00.004+05:00</published><updated>2011-04-08T12:55:27.132+05:00</updated><title type='text'>Hushe</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hoy hemos atravesado el valle de Hushe. Una vez más me he vuelto a maravillar por la magnificencia de la naturaleza sin llegar de nuevo a comprender cómo el ser humano ha sido capaz de adaptarse para vivir en los espacios más hostiles.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-uiQqzufDONM/TZuEpEXgvNI/AAAAAAAAADw/bgaZtEY7Lrk/s1600/Valle+Hus%25C3%25A9.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-uiQqzufDONM/TZuEpEXgvNI/AAAAAAAAADw/bgaZtEY7Lrk/s400/Valle+Hus%25C3%25A9.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No sabría decir si el valle es estrecho o si son las moles pétreas que lo flanquean las que hacen que, por momentos, pareciera nos hubiera tragado la tierra. Vamos ganando altura hasta superar los tres&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;mil metros y alcanzar la cota donde los ocres se vuelven blancos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Se van sucediendo aldeas incomprensibles, muchas de cuyas casas cuelgan de lugares inverosímiles. Dada la simplicidad de su construcción parece imposible que se puedan mantener en pie, muros de escasos vanos, piedra sobre piedra, con traviesas de madera, revoques de barro, techos de ramas y tierra prensada. Pero son menos frágiles de lo que aparentan, aunque no puedan resistir a la avalancha de roca que, siempre amenazante, puede llegar de lo alto desde unas inestables laderas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La belleza continúa, casi insolente, con el río a nuestros pies y el Masherbrum al frente oculto entre las nubes. Algunas paredes superan lo imaginable en altura y en verticalidad, y el camino serpentea entre los pliegues del macizo subiendo y bajando a capricho y creando unas curvas entre barrancos, estrechas y retorcidas, que parecen sacadas de los intestinos del yeti. Cuando comenté que venía al norte de Pakistán no pocas personas me recordaron el peligro talibán, probablemente haya que tener más ojo en no dar una mala rodada. Una carretera endiabladamente retorcida y con un piso lleno de sorpresas necesita un buen conductor; afortunadamente, Ali Rustán lo es.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Llegamos a Husé a media tarde, un pueblo de 1.500 habitantes en los confines de la nada. Más allá existe un paraíso para amantes de la alta montaña y excursionistas de avezada experiencia, pero me atrevería a decir que poco más. Es obligado preguntarse los motivos por los que alguien, en algún momento de la historia, decidió hacer de este rincón perdido su hogar. Es bello sí, extremadamente bello, insultantemente bello, pero pocas veces la belleza de un lugar fue motivo suficiente para asentar una comunidad que necesita sobrevivir. El turismo de y en los países enriquecidos ha cambiado lo que acabo de afirmar pero, de momento, en el valle de Husé el turismo todavía no ha pasado de ser una esperanza de futuro ni ha hecho salir a sus gentes de la pobreza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Los más de &lt;metricconverter productid="3.000 m" w:st="on"&gt;3.000 m&lt;/metricconverter&gt;. a los que está situado se hacen notar. El frío azota la piel y ni siquiera un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;chai&lt;/i&gt; caliente consigue atemperar unos cuerpos ateridos. Por eso, cuando aceptamos la invitación de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Little&lt;/i&gt; Karim, la estufa de leña que nos recibe encendida en su sala de estar nos parece el pasaporte para la gloria. Su casa es como todas las casas del valle, de piedra, sencilla, muy sencilla, con una serie de habitaciones en torno a un portal, con una cocina de fuego bajo donde la negritud de la combustión se adueña de las paredes, y donde la austeridad es la norma fruto de la falta de recursos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-_HROwZmI-sM/TZuFr8Ilb_I/AAAAAAAAAD0/vzwhJZhZRd0/s1600/Casa+Karim.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-_HROwZmI-sM/TZuFr8Ilb_I/AAAAAAAAAD0/vzwhJZhZRd0/s400/Casa+Karim.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La sala es también como todas las salas del valle. Consiste en un habitáculo de 3 x &lt;metricconverter productid="3 metros" w:st="on"&gt;3 metros&lt;/metricconverter&gt;, con unas cuantas alfombras descoloridas cubriendo el suelo y la bendita estufa en el centro. No hay sillas, no hay mesas, no hay, de hecho, ningún mueble, y en realidad, a fuer de ser sinceros, en ninguna otra sala hasta ahora nos hemos encontrado con estufa. Nos sentamos en el suelo apoyados en la pared y charlamos durante horas al calor de la lumbre mientras nos agasajan con té verde, pastas y patatas fritas, pero de las de verdad, de las hechas en sartén.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NBOMEOYVWCU/TZuGdna57MI/AAAAAAAAAD4/bqkrHJXQ8ZA/s1600/Little+Karim.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-NBOMEOYVWCU/TZuGdna57MI/AAAAAAAAAD4/bqkrHJXQ8ZA/s320/Little+Karim.jpg" width="278" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Little&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Karim viene a recibirnos según bajamos del coche. Es un hombrecito pequeño con una barba cana entre simpática y arrogante y una sonrisa contagiosa que presume de una perfecta dentadura. Pasa la cincuentena y es toda una institución entre quienes practican el deporte de la montaña. Esta considerado uno de los mejores porteadores de altura y ha trabajado con todos los grandes desde el Karakórum hasta el Himalaya, allá en Nepal. Ya está retirado pero aún sigue viajando de aquí para allá cuando es invitado a prestigiar con su experiencia algún festival o algún encuentro de montaña. De hecho, acaba de regresar de Francia y nos endulza los oídos relatando los recuerdos de su paso, hace tiempo, por Euskal Herria. En realidad, viene a reencontrarse con Txema, ambos compartieron más de una expedición&lt;span style="color: red;"&gt; &lt;/span&gt;y hace años que no se ven. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El resto de la noche se pierde entre risas primero y sueños bajo una tonelada de mantas después.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-1814354690267199590?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/1814354690267199590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/huse.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/1814354690267199590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/1814354690267199590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/huse.html' title='Hushe'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-uiQqzufDONM/TZuEpEXgvNI/AAAAAAAAADw/bgaZtEY7Lrk/s72-c/Valle+Hus%25C3%25A9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5709051069724504526</id><published>2011-04-02T10:51:00.002+05:00</published><updated>2011-04-06T02:26:51.383+05:00</updated><title type='text'>Talish ocho meses después</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Recién pasada la media noche del 8 de agosto de 2010 se abrieron las puertas del infierno en Talish. Una avalancha de lodo y piedras de abatió sobre el pueblo sin que la vieja torrentera fuera capaz de retenerla entre sus márgenes. Tras su paso sólo quedó desolación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9FKEJJq10AI/TZa6-N1yx4I/AAAAAAAAAC4/2vCpLbxUatY/s1600/Talish+7.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-9FKEJJq10AI/TZa6-N1yx4I/AAAAAAAAAC4/2vCpLbxUatY/s400/Talish+7.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;“Era de noche -nos cuenta Ibrahim-, todo el mundo estaba durmiendo cuando oímos un gran ruido, como si la montaña se nos viniera encima”. En realidad, no era la montaña. Esa tarde había sido una tarde como cualquier otra, nadie podía ni hubiera sabido predecir lo que iba a ocurrir. El tiempo había sido inestable y durante media hora llovió con inusitada intensidad, algo que si bien no era usual, tampoco extrañó especialmente en un lugar donde el clima suele mostrarse un tanto díscolo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Pero fue demasiada el agua que cayó, en demasiado poco tiempo, y más probablemente en cotas superiores, la suficiente como para que la tierra fuera incapaz de absorberla, desencadenándose una repentina avenida de millones de metros cúbicos de agua capaz de desplazar piedras de varias toneladas centenares de metros río abajo. Tal fue la cantidad de barro y roca arrastrada y depositada que alcanzó más de dos metros de altura colmatando el cauce y haciéndolo prácticamente desaparecer; y tal fue la violencia desencadenada que demolió todo aquello que encontró en su camino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-stmMwqTN-AI/TZa9FNWamcI/AAAAAAAAAC8/XzvnbhBU55Q/s1600/Talish+5.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-stmMwqTN-AI/TZa9FNWamcI/AAAAAAAAAC8/XzvnbhBU55Q/s400/Talish+5.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No hubo tiempo para evacuaciones, aunque usar el término “evacuación” para una aldea perdida, o mejor, olvidada en las montañas del norte de Pakistán queda casi sarcástico. No hubo tiempo para que la gente pudiera abandonar sus hogares. La riada arrasó más de medio centenar de casas y, con ellas, a sus habitantes. Catorce personas no despertaron, sus cuerpos fueron encontrados horas más tarde como en una dramática pesadilla entre los restos de lo que fuera su barrio; todos menos uno, el de una criatura de muy pocos años que aún hoy sigue sin aparecer.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-nVeRUBnY3qs/TZa_A7yKTNI/AAAAAAAAADA/TxmrKWeBps4/s1600/Talish+9.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" r6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-nVeRUBnY3qs/TZa_A7yKTNI/AAAAAAAAADA/TxmrKWeBps4/s320/Talish+9.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Varias familias fueron cercenadas, como la de Ali que perdió a su mujer y a dos de sus hijos. Otras personas tuvieron más suerte, como Hussain, él y sus cuatro hijos fueron arrastrados más de doscientos metros sin que milagrosamente pereciera ninguno. O Maryan, cuya casa también se perdió pero, afortunadamente, nadie de su familia sufrió daño. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tras el desconcierto inicial llegó el dolor y tras el luto por las personas fallecidas, la crítica situación de un buen número de familias, de muy escasos recursos, que se habían quedado en la calle a las puertas de un otoño que en estos lugares es el corto preludio de un largo y duro invierno. La mayoría fueron acogidas por familiares y otras decidieron emigrar; para unas y para otras se adivinaba un futuro incierto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Talish está a unos tres kilómetros de Machulu. Durante años sus relaciones han sufrido altibajos debido a conflictos relacionados con la distribución del agua para riego. Pero en ese momento se aparcaron las desavenencias para dar paso a la solidaridad, solidaridad en la que se implicó, desde el primer momento, la Fundación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Nunca antes había intervenido en una situación de emergencia y hubo que aprender deprisa. Pero tan importante como colaborar para cubrir las necesidades básicas de los primeros momentos de&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;la tragedia, era enfrentar el día después, en el que tocaba abordar la reconstrucción y la prevención de futuros desastres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-4tGoM9Umhjo/TZbDofkiXDI/AAAAAAAAADE/DZJBnJXLtis/s1600/Talish+10.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-4tGoM9Umhjo/TZbDofkiXDI/AAAAAAAAADE/DZJBnJXLtis/s400/Talish+10.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Se constituyó un consejo de&amp;nbsp;crisis compuesto por unos pocos miembros de la comunidad, la Fundación y el Gobierno para actuar con rapidez. Posteriormente, se aumentó hasta la veintena, con la presencia de cuatro mujeres. En sus manos estaban y están las decisiones a tomar sobre las actuaciones a llevar a cabo. Lo primero era iniciar la reconstrucción de las casas destruidas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-qE6lNRtH0hY/TZbGSDm62hI/AAAAAAAAADI/eyUhNrDgACc/s1600/Talish+1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" r6="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-qE6lNRtH0hY/TZbGSDm62hI/AAAAAAAAADI/eyUhNrDgACc/s320/Talish+1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;personname productid="La Fundaci�n" w:st="on"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La Fundación&lt;/span&gt;&lt;/personname&gt;&lt;span lang="ES"&gt;, dada la magnitud de la catástrofe, pone en marcha una campaña de captación de fondos en Euskal Herria que obtiene una rápida respuesta. En apenas tres semanas se recaudan más de doscientos mil euros que irán íntegramente dedicados a actuar en Talish. El comité decide quiénes tienen derecho a percibir la ayuda y la cuantía en función de su situación económica. Cada familia recibirá 1.500 € en metálico para la construcción de sus casas más un complemento extra para mejoras, en total 38 viviendas; tan sólo se ponen dos condiciones, que se levanten en un lugar donde no exista el riesgo que ha llevado a esa situación, y que cumplan con unas mínimas condiciones higiénico-sanitarias como la instalación de baños, agua potable y agua caliente sanitaria, la mejora de la extracción de humos en las cocinas, la separación entre los habitáculos para personas y animales, y la mejora para la eficiencia térmica.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Paralelamente, el comité llega a un acuerdo con el Gobierno para la canalización de la torrentera y la reconstrucción del puente, totalmente destruido por la avenida. &lt;personname productid="La Fundaci�n" w:st="on"&gt;La Fundación&lt;/personname&gt; se compromete a financiar la canalización mientras que el puente corre a cargo del Gobierno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-b9LUNbK6-v4/TZbKk135xJI/AAAAAAAAADU/PxHdiL1dJLQ/s1600/Talish+4.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-b9LUNbK6-v4/TZbKk135xJI/AAAAAAAAADU/PxHdiL1dJLQ/s400/Talish+4.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-fOny7h9BUdk/TZbMzPTQ94I/AAAAAAAAADY/urAu2NJ6QNI/s1600/Talish+12.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" r6="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-fOny7h9BUdk/TZbMzPTQ94I/AAAAAAAAADY/urAu2NJ6QNI/s320/Talish+12.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Seis meses después, todas las obras han comenzado y se encuentran en un estado bastante avanzado. Todas las casas tienen levantado el primer piso e iniciado el segundo. La construcción, gestionada desde la sede local de &lt;personname productid="La Fundaci�n" w:st="on"&gt;la Fundación&lt;/personname&gt;, es responsabilidad de cada familia. Visitamos con ellas y con el arquitecto encargado de los proyectos algunas de estas nuevas casas. Muhammad y Faiz nos muestran como van las obras de las suyas y las modificaciones introducidas al proyecto inicial, para adaptar mejor la nueva edificación a las necesidades de las respectivas familias. La canalización, aunque comenzó más tarde, también va a buen ritmo. Existen algunos problemas técnicos y otros derivados de la propiedad de las tierras necesarias para la ampliación del cauce, pero se prevé solucionarlos en breve.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Entre tanto, la vida continúa en Talish, con una cotidianidad apenas rota por el recuerdo de la tragedia. Las relaciones con Machulu han mejorado bastante y la gente mira al presente, más que al futuro, con esa mezcla de resignación y esperanza tan común entre a quienes se les ha dejado tan poco que perder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5709051069724504526?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5709051069724504526/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/talish-ocho-meses-despues.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5709051069724504526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5709051069724504526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/talish-ocho-meses-despues.html' title='Talish ocho meses después'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-9FKEJJq10AI/TZa6-N1yx4I/AAAAAAAAAC4/2vCpLbxUatY/s72-c/Talish+7.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-4588535491825752086</id><published>2011-04-01T10:23:00.006+05:00</published><updated>2011-04-12T22:49:53.029+05:00</updated><title type='text'>Mujeres</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-XjmduKED29M/TZViV_-kPHI/AAAAAAAAACs/ACjCqbyznyc/s1600/Mujeres.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-XjmduKED29M/TZViV_-kPHI/AAAAAAAAACs/ACjCqbyznyc/s400/Mujeres.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Por más que lo haya visto sin excepción en todos aquellos lugares del planeta por los que he tenido oportunidad de viajar, no dejo de sorprenderme por el consenso que todas las culturas han logrado&amp;nbsp;para sojuzgar, domesticar y humillar a la mujer. En un tiempo -que en realidad es toda la historia del ser humano-, en que la norma es el conflicto y el enfrentamiento por cualquier causa, ya sea política, religiosa, económica o de cualquier otra índole, lo único en que todos los pueblos del planeta se ponen de acuerdo es en someter a la mujer, hacer de su cuerpo y de su vida una propiedad privada masculina, destruir su autoestima y, si se puede, invisibilizarla. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Existen grados, es cierto, no en todas partes la presión y el acoso a que se ve castigado el género femenino es igual de grave, pero ya sea en Noruega, Afganistán o Ecuador, en Alemania o en Zambia, en Euskal Herria o en Tailandia, lo cierto es que ninguna mujer se ha librado en algún momento de su vida de haber sentido que era menos que nada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Baltistán no es ninguna excepción. En estos valles encerrados entre alturas inconcebibles, las mujeres trabajan la tierra, paren, acarrean el agua, se encargan de la crianza, buscan y acarrean la leña, lavan, cocinan…Los niños juegan en las calles, al aro, al cricket, a montar en bicicleta, a colgarse de las ramas, a coger, incluso a bromear con los europeos y las europeas que rompen por unos días la rutina; las niñas… las niñas simplemente no juegan, al menos no en la calle, la calle no es para ellas. Si lo hacen en las casas no lo sé, pero en la calle poco, por no decir nada. Pasean, van a la compra, cargan con hermanos y hermanas más pequeñas, trabajan más o menos dependiendo de la edad, guían a las cabras o a los yak, pero ¿jugar?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Los niños también trabajan de vez en cuando, pero juegan; y los hombres forman el consejo de notables, por supuesto, y de su sexo son los mulá o jefes religiosos, y son los cabeza de familia, incluso también trabajan, desde luego, pero disfrutan de largos momentos de ocio y disponen casi a su capricho del tiempo de los y las demás. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;En realidad, la familia en estas y en otras muchas tierras, es una suerte de comunidad de intereses donde cada pieza tiene su lugar y su función, desde el niño a la vaca, desde el hombre a la mujer, donde cada cual no es libre de su propio destino y todo se circunscribe a los intereses del&amp;nbsp;grupo lierado por el padre. Y en este contexto, a la mujer le toca el peor papel: procrear, cuidar y trabajar, estando a plena disposición de la familia que puede decidir que se queda en casa para atender a la vejez de los padres y las madres&amp;nbsp;o que se la vende en matrimonio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Lo peor de todo esto es que Baltistán no es la excepción y que de original tiene poco. Y las causas hay que buscarlas, una vez más, en la conjunción de dos factores clásicos: una cultura patriarcal y una interpretación religiosa represora sobre la mujer que viene a dar corpus ético y legal a una situación discriminatoria de facto. Nada nuevo bajo el sol. Claro está que también una vez más, el peso principal de la economía de la comunidad recae sobre la mujer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Conscientes de esto, toda ONG de cooperación al desarrollo sabe que cualquier proyecto que quiera tener visos de éxito a largo plazo, que sea sostenible y duradero, tiene que empezar por empoderar a las mujeres de la comunidad con la que trabaja. Cualquier cambio real comienza por este principio o acaba, tarde o temprano, por darse de morros con él.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Por eso hemos estado con Fátima, una mujer joven que te mira no sin cierto pudor pero a los ojos, que habla baltí, urdu y que aprendió inglés por su cuenta, que decidió estudiar y no casarse, y que ha sido la primera mujer de Machulu en hablar en público frente a autoridades gubernamentales y frente a sus propios vecinos y vecinas. Hoy es la coordinadora del &lt;em&gt;Vocational Centre&lt;/em&gt; de &lt;personname productid="la Fundaci�n" w:st="on"&gt;la Fundación&lt;/personname&gt;, una especie de centro de promoción de la mujer que busca, sobre todo, dotarles de un espacio donde sentirse ellas mismas, donde poder autogestionar sus recursos y desde el cual puedan ir tomando conciencia de su papel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-BY1NpUZY9ts/TZVlAQXgWiI/AAAAAAAAAC0/LoXJYSEJZjE/s1600/F%25C3%25A1tima+y+Sarai.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-BY1NpUZY9ts/TZVlAQXgWiI/AAAAAAAAAC0/LoXJYSEJZjE/s400/F%25C3%25A1tima+y+Sarai.jpg" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;En la foto, Sarai, responsable de genro de Félix-Baltistán,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;y Fátima,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;coordinadora del Vocational Centre de Machulu.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No es sencillo, es más, quizás sea ésta la desigualdad más profundamente arraigada y justificada entre unos bípedos que se autodenominan inteligentes. Los cambios son lentos, a veces desesperantes, y siempre tremendamente frágiles y reversibles. En no pocas ocasiones hay que luchar contra la reacción de las propias mujeres, la parte más inculta, vulnerable y débil de la comunidad, incapaz de visualizar su situación y reticente a cambios que a veces no comprende.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-mMvF8Gr5ZCc/TZVjheNbtyI/AAAAAAAAACw/9y-wBXxWK-U/s1600/Ni%25C3%25B1a+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-mMvF8Gr5ZCc/TZVjheNbtyI/AAAAAAAAACw/9y-wBXxWK-U/s400/Ni%25C3%25B1a+1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12pt; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;"&gt;Pero se van dando pasos. Hoy la escuela en Machulu es mixta y, en algunos cursos, las chicas superan en número a los chicos. La presencia de la mujer en los proyectos de la fundación, instigada por ella, es cada vez mayor y se va avanzando en los programas de salud femenina. Poco a poco se van viendo algunos cambios que gusta pensar son un indicio de esperanza, aunque muchas mujeres sigan embozando su sonrisa y la mayoría aún se escondan frente a una fotografía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-4588535491825752086?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/4588535491825752086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/mujeres.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4588535491825752086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/4588535491825752086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/mujeres.html' title='Mujeres'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-XjmduKED29M/TZViV_-kPHI/AAAAAAAAACs/ACjCqbyznyc/s72-c/Mujeres.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-1662836548454625094</id><published>2011-04-01T09:59:00.005+05:00</published><updated>2011-04-08T12:51:33.329+05:00</updated><title type='text'>Del Indo al Hushe</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hace 15 años, cuatro vascos cabalgando cuatro piraguas azules, se enfrentaban a una peligrosa navegación en aguas turbulentas que comenzaba en un glaciar. Uno de aquellos cuatro es Txema Cámara, protagonista de aventuras locas en un pasado aún no tan lejano y actual coordinador de &lt;personname productid="la Fundaci�n F￩lix-Baltist￡n" w:st="on"&gt;&lt;personname productid="la Fundaci�n" w:st="on"&gt;la Fundación&lt;/personname&gt; Félix-Baltistán&lt;/personname&gt;, y con quien compartimos risas esta noche en Machulu mientras visionamos el video que, de aquel descenso, grabaron para el programa Al filo de lo imposible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-W8wQpSWHsjE/TZVdNYR7RXI/AAAAAAAAACk/cAZjd35PotE/s1600/CRW_8589.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-W8wQpSWHsjE/TZVdNYR7RXI/AAAAAAAAACk/cAZjd35PotE/s400/CRW_8589.jpg" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El río que entonces intentaron domeñar pero que, como nos confiesa, no pudieron, es el Indo. Se quedaron anclados en la ribera derecha, contemplando los miles de metros cúbicos de agua que se desparraman con incontenible violencia en el tramo de rápidos conocido como “La batidora”; no le duelen prendas en reconocer que en aquel descenso pasó mucho miedo y que enfrentarse a aquel infierno habría sido ya descabellado: “nos gustaba el riesgo –apostilla-, pero nos gustaba aún más seguir vivos”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Lo cierto es que cuesta reconocer en esas imágenes al Indo que nos ha acompañado hoy durante al menos tres horas desde Skardu. Es la misma belleza agreste, salvaje y todavía desnuda de una primavera que tímidamente comienza a despertar, son las mismas montañas poderosas y son las mismas orillas ahora encajonadas en desfiladeros ahora cubiertas de arenales y granitos, pero la placidez de sus aguas grises con aires verdosos no invita a sospechar que en determinadas épocas del año y en determinados momentos de su recorrido, el caudal se multiplica y el desnivel lo convierte en una caída vertiginosa, aunque sepamos que pronto llegará el deshielo y que nos encontramos a casi &lt;metricconverter productid="3.000 metros" w:st="on"&gt;3.000 metros&lt;/metricconverter&gt; de altitud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El valle es todo un desafío. Hemos de llegar a nuestro destino pero detenerse se convierte casi en un imperativo categórico, en un deber moral por rendir pleitesía a un paisaje sobrecogedor ante el cual sentirse pequeño es un halago. La carretera, asfaltada pero precaria, sigue los meandros del río mendigando un arañazo a las laderas horizontales de la montaña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-t71rNV7YDq8/TZVeisOYYfI/AAAAAAAAACo/LB_zA91lQVQ/s1600/CRW_8646.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-t71rNV7YDq8/TZVeisOYYfI/AAAAAAAAACo/LB_zA91lQVQ/s400/CRW_8646.jpg" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Se van sucediendo las aldeas baltís con rostros que miran con curiosidad y rebaños de cabras que invaden el camino. Llegamos así al puente Humayun, donde saltamos a la orilla opuesta y pasamos un control militar; estamos casi rozando la frontera indefinida con India, país con el que Pakistán se encuentra aún oficialmente en guerra. En este punto damos la espalda al Indo, que se interna en tierras de Cachemira hasta su nacimiento en el Himalaya, y nos reciben las aguas azules y el ancho cauce del Shyok, entre cuyas nieblas veremos anochecer antes de llegar a Khaplu. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;El puente colgante de piso de madera, aparentemente frágil, cruje cuando las ruedas del todo terreno hacen bailar su estructura. A partir de aquí está prohibido continuar hacia el este, es zona de guerra, callada y larvada, pero guerra al fin y muestra, una vez más, de que el ser humano ni aprende de sus errores ni puede estar mucho tiempo sin cometer estupideces. Desaparece todo atisbo de suelo liso pero ya poco importa, apenas estamos a unos metros de Saling y a pocos kilómetros de Machulu, que nos da la bienvenida con los abrazos de Rustan Ali y Basarat, y con un cielo cuajado de estrellas&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-1662836548454625094?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/1662836548454625094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/del-indo-al-husey.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/1662836548454625094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/1662836548454625094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/04/del-indo-al-husey.html' title='Del Indo al Hushe'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-W8wQpSWHsjE/TZVdNYR7RXI/AAAAAAAAACk/cAZjd35PotE/s72-c/CRW_8589.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5994194569564553022</id><published>2011-03-30T12:03:00.003+05:00</published><updated>2011-04-06T02:45:35.224+05:00</updated><title type='text'>Sarameson</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Hoy martes sí hemos conseguido despegar de Islamabad. Los cielos se han mostrado generosos y han permitido que los vuelos hacia el norte hayan podido sobrepasar los &lt;metricconverter productid="8.125 m" w:st="on"&gt;8.125 m&lt;/metricconverter&gt; del Nanga Parbat, en un espectáculo majestuoso de roca, nieve, azul y nubes sobre las cadenas de Chhichi, Rupal, Tarashing, Rama, Chongra y Jalipur.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-wMkkfYa2Rm4/TZLWnL3ChZI/AAAAAAAAACg/1xTjv7RPqMo/s1600/Skardu.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;img border="0" height="265" src="http://4.bp.blogspot.com/-wMkkfYa2Rm4/TZLWnL3ChZI/AAAAAAAAACg/1xTjv7RPqMo/s400/Skardu.jpg" width="400" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La majestuosidad del paisaje contrastaba con la pequeñez de nuestro avión, apenas un juguete de metal frágil en manos de los elementos. Baches que te hacen levantar de los asientos, vientos que irrumpen sin preguntar y montañas que encierran una suerte de aeropuerto en un lugar inverosímil, que obliga a&amp;nbsp;tomar tierra&amp;nbsp;en una danza en espiral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;"&gt;Aterrizar en Baltistán, junto a las aguas grises del gran río Indo, es llegar a otro país. Los rasgos mongoloides de gran parte de sus habitantes nos hacen sospechar que más allá de su pertenencia oficial a Pakistán, estamos frente a una población de raíces distintas al Punjab del que venimos. La sospecha se convierte en certeza cuando oímos unos sonidos diferentes en los saludos de quienes llegan y quienes acogen, en los mercados y las calles de Skardu, y en la bienvenida de los miembros locales de &lt;personname productid="la Fundaci?n. Efectivamente" w:st="on"&gt;&lt;personname productid="la Fundaci?n." w:st="on"&gt;la Fundación.&lt;/personname&gt; Efectivamente&lt;/personname&gt;, nos acogen en baltí, un arcaico dialecto de la rama occidental de las lenguas tibetanas, y estrechamente emparentada con el ladakhi y el purik hablados en el lado hindú, tras una frontera aún no delimitada en permanente conflicto, artificialmente alimentada por intereses supranacionales y ridículas cuitas religiosas. Dejamos pues el urdú del sur y aprendemos a decir “sarameson”, gracias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5994194569564553022?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5994194569564553022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/saramason.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5994194569564553022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5994194569564553022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/saramason.html' title='Sarameson'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-wMkkfYa2Rm4/TZLWnL3ChZI/AAAAAAAAACg/1xTjv7RPqMo/s72-c/Skardu.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-7294121686229332407</id><published>2011-03-29T08:19:00.001+05:00</published><updated>2011-03-29T08:37:43.801+05:00</updated><title type='text'>Taxila</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JE4Sohka1-o/TZFTaC_m3zI/AAAAAAAAACU/LrXIynqwbdM/s1600/Lightroom+%2528CRW_8429.psd" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="258" src="http://2.bp.blogspot.com/-JE4Sohka1-o/TZFTaC_m3zI/AAAAAAAAACU/LrXIynqwbdM/s400/Lightroom+%2528CRW_8429.psd" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me encantan aquellos lugares donde se mezclaron las culturas, los cruces de caminos, las avenidas de múltiples direcciones, los mares de vientos variables y las tierras cuyo color varía con el paso y el peso de la historia. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Esta variedad y este sincretismo espacial o temporal, no siempre significa convivencia pacífica ni tolerancia, pero por lo menos nos viene a mostrar que nada es inmutable salvo si acaso, la esencia misma del cambio, intrínsecamente humana, aún siendo consciente de que en ocasiones signifique moverse para que todo siga en el mismo lugar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El siempre impredecible clima en los valles ligados al Karakorum ha hecho que hoy no hayamos podido volar a Skardu tal y como teníamos previsto. La mañana se había levantado lluviosa; no auguraba nada bueno y, finalmente, los elementos nos regalaban un día confinados en Islamabad. Se cumplía, una vez más, la sorna con que la renombran las y los nacionales a la línea aérea del país, la PIA: Pakistán “Inshala” Airways.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Tras la frustración inicial, no quedaba más remedio que hacer de la necesidad virtud, por lo que decidimos aprovechar para hacer unas cuantas gestiones más en la embajada e ir a visitar uno de esos tesoros escondidos a los ojos de un Occidente que se debate entre el miedo y la indiferencia. Dharmarajika, Jandial, Sirkap, Jaulian… sonoros nombres que tan sólo dicen algo a quienes se aventuran por territorios poco convencionales, y amantes de la montaña que desvían unos instantes su interés antes de hollar los ochomiles del norte&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Estamos hablando del complejo de Tarxila, una vasta extensión en la llanura de Peshawar, la histórica&amp;nbsp; Gandhara, donde se distribuyen las ruinas del budismo que partió hacia China y donde el arte griego se fusionó con el hindú. A la sobra de sus&amp;nbsp; stupas descansó Alejandro Magno en su camino a India y sobre las piedras de sus calles, monasterios y universidades caminaron aqueménidas, partos, griegos bractianos, kushans, escitas… Estamos en una de las fronteras más occidentales de la extensión de las enseñanzas de Gautama en medio de un mundo hoy musulmán.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-7294121686229332407?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/7294121686229332407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/taxila.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/7294121686229332407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/7294121686229332407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/taxila.html' title='Taxila'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-JE4Sohka1-o/TZFTaC_m3zI/AAAAAAAAACU/LrXIynqwbdM/s72-c/Lightroom+%2528CRW_8429.psd' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-6374196079060095211</id><published>2011-03-27T01:44:00.000+05:00</published><updated>2011-03-27T01:44:33.836+05:00</updated><title type='text'>Urbes, contrastes y lenguas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-mgVxmv2Sa9w/TY5P7T3BgoI/AAAAAAAAACQ/pwZkfOukg3U/s1600/Rawalpindi+3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="https://lh5.googleusercontent.com/-mgVxmv2Sa9w/TY5P7T3BgoI/AAAAAAAAACQ/pwZkfOukg3U/s400/Rawalpindi+3.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Islamabad y Rawalpindi, dos caras de una misma moneda, un extraño contraste dividido por una avenida. &amp;nbsp;La primera fruto de las ideas del griego Constantinos Dioxidis, visionario de la ecumenópolis y arquitecto de la ekística, una suerte de racionalismo humanista fuera de tiempo y de lugar. La segunda una ciudad del sur, caótica y apabullantemente viva, una ciudad desacompasada entre la armónica llamada de muecín y el ruido perpetuo de un tráfico indomable.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-ER-9s-af89Q/TY5Pmn5ljiI/AAAAAAAAACI/7dCChJh3bVo/s1600/Rawalpindi+2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="https://lh6.googleusercontent.com/-ER-9s-af89Q/TY5Pmn5ljiI/AAAAAAAAACI/7dCChJh3bVo/s400/Rawalpindi+2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Tras las interminables horas de viaje y la corta noche, el calor nos ha recibido sin más compasión que los techos cubiertos de los mercados, las sombras escasas y el renqueante aire acondicionado del hotel. Pero también hemos sido recibidos por dos amigos de largas cercanías, Akhon y Sadiq, viejas guardias baltíes en la relación de la Fundación con las tierras del norte.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-BU3WUJg4rjQ/TY5MxdH3Y-I/AAAAAAAAACA/axwUyiyU1BE/s1600/IMG_8267.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="https://lh3.googleusercontent.com/-BU3WUJg4rjQ/TY5MxdH3Y-I/AAAAAAAAACA/axwUyiyU1BE/s400/IMG_8267.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;La inclemencia del sol, la calma de las gentes y el cansancio heredado, ha impreso un ritmo cadencioso y lento al día, por el que hemos transitado intentando reconocernos en las calles de la urbe y en las miradas, curiosas, sobre todo curiosas, de sus habitantes. Un primer contacto y gestiones de rigor, cambio de moneda, telas para la confección de vestidos de la tierra para nuestras compañeras, llamada a la embajada, inmersión en las especias y picantes varios de pollo, cordero y arroz, tarjetas de teléfono, paseo por el omnipresente mercadeo de las calles, y locura entre libros y mapas en la mejor librería de Islamabad. Y una visita de cortesía, a Juana Txabarri, hermana de las Franciscanas Misioneras de María, una zarauztarra de 93 años que hizo de Pakistán su país hace ya 64 años, que salta sin distinción del castellano al inglés y del inglés al urdu, y que nos despide en un &lt;i&gt;euskara garbia&lt;/i&gt; de inconfundible sabor gipuzkoano.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-6374196079060095211?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/6374196079060095211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/urbes-contrastes-y-lenguas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/6374196079060095211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/6374196079060095211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/urbes-contrastes-y-lenguas.html' title='Urbes, contrastes y lenguas'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-mgVxmv2Sa9w/TY5P7T3BgoI/AAAAAAAAACQ/pwZkfOukg3U/s72-c/Rawalpindi+3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1102779230982023797.post-5907602635040437033</id><published>2011-03-25T05:46:00.002+05:00</published><updated>2011-04-08T12:52:22.137+05:00</updated><title type='text'>Velando destino</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-1z5ChnGfvk0/TYvlMxCxvkI/AAAAAAAAAB0/dlEaitnuEYA/s1600/Mapa.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" r6="true" src="https://lh4.googleusercontent.com/-1z5ChnGfvk0/TYvlMxCxvkI/AAAAAAAAAB0/dlEaitnuEYA/s400/Mapa.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Hace ya largo rato que las manecillas del reloj han rebasado el umbral de la media noche. Queda el último repaso a una maleta ligera y esperar la hora de la partida: 02:45. La noche será larga, supongo, entre cabezadas, conversaciones e impaciencia por llegar a Barajas y tomar el vuelo que, vía Catar, nos deje, un buen puñado de horas más tarde, en el norte paquistaní.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Me entretengo paseando el dedo por las geografías en papel de un Baltistán aún lejano, bajo la luz solitaria de la lámpara en una casa a oscuras y en silencio. Apenas en una caricia, ascendemos entre fronteras difusas, confusas, sangrantes, perdiéndonos por los pliegues de Cachemira y las indomables y vertiginosas curvas de nivel del Karak&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;ó&lt;/span&gt;rum.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Islamabad y Rawalpindi, Gilgit, Skardu, Machulu, el valle de Hushe… nombres que ahora son etapas y que pronto serán gentes y proyectos, bienvenidas y solidaridad acompañados por la imponente presencia de algunas de las montañas más altas del planeta, y de miradas impregnadas de sonrisas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1102779230982023797-5907602635040437033?l=euskadienbaltistan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/feeds/5907602635040437033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/velando-destino.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5907602635040437033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1102779230982023797/posts/default/5907602635040437033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://euskadienbaltistan.blogspot.com/2011/03/velando-destino.html' title='Velando destino'/><author><name>Xabier Bañuelos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18373282200843347550</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='19' src='http://2.bp.blogspot.com/-ABzD5vjGTSo/TYnDvKOuwKI/AAAAAAAAAAg/gqBrx95zEWA/s220/logo_fbf_blanco.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-1z5ChnGfvk0/TYvlMxCxvkI/AAAAAAAAAB0/dlEaitnuEYA/s72-c/Mapa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
